jueves, 6 de agosto de 2026

LA PRESUNTA Y GRAN ESTAFA PIRAMIDAL DE TUSSAM: ¿QUIÉN ESTÁ EN LA CUMBRE?

La compra de voluntades y apoyos no parece patrimonio exclusivo de los políticos. O eso creíamos, porque en Tussam da la sensación de que también hay directivos jugando a ser supernumerarios del Opus Dei, repartiendo favores como quien reparte estampitas.

Llevamos años señalando gastos y compras en esta casa que, cuando menos, resultan llamativos. Dicho en plata: huele raro. Y conste que hablamos de indicios, de sospechas razonables que cualquier trabajador con dos dedos de frente se plantearía viendo lo que se ve. No afirmamos delito alguno: exigimos que alguien, de una vez, se moleste en comprobarlo.

¿DE DÓNDE VIENE TODO ESTO?

La pregunta es buscar los nexos: ¿dónde nacen estas sospechas y desde cuándo? Porque ni siquiera sabemos si estamos ante costumbres heredadas, una especie de tradición transmitida de despacho en despacho.

En 2001 arrancó en Tussam una política de gastos tan generosa que, según nos consta, llegó a permitir que un Presidente del Comité de Empresa dispusiera de una visa oro a fondo perdido. El colmo de los colmos. Y, según los testimonios que circulan entre la plantilla, se sumó la compra del silencio de otros sindicalistas a cambio de cargos de jefatura. Así, cualquiera calla.

No vamos a entrar en diatribas sindicales, que no es el objetivo. El objetivo es poner el foco en situaciones cuando menos sospechosas que ni el partido al frente del Ayuntamiento, ni ningún otro en 30 años, se ha molestado en escudriñar. ¿Casualidad? Lo dudamos.

SIETE PREGUNTAS QUE INCOMODAN

No dejamos la sospecha flotando en el aire sin más. Ahí van algunos casos —a modo de pregunta, que cada cual saque sus propias conclusiones— al margen de los ya citados:

1. ¿Qué diríais si se compra un bus sin carrozar, supuestamente para aprovechar las bombonas, y todo lo demás va derechito a la chatarra?

2. ¿Qué pensaríais si siempre el mismo desguace se queda con los coches de baja, encima con el depósito lleno y cargaditos de repuestos?

3. ¿Qué pensaríais si se compran repuestos muy por encima del precio de mercado?

4. ¿Qué opinión os merece que ahora los responsables del taller digan, tan tranquilos, que no hay repuestos en el mercado?

5. ¿Acaso les han cortado el pienso a esas empresas de suministros que antes se forraban vendiendo repuestos carísimos y a precios muy por encima de mercado?

6. Si hacemos caso a los rumores, ¿qué pensaríais de un directivo de una empresa pública que recibiese “regalos” en forma de viajes, entre otras cosas?

7. ¿Es sospechoso que salga como chatarra una cantidad ingente de piezas a media vida útil?

LA LISTA NO TERMINA AHÍ

Gasoil, Pantallas gigantes compradas para proyectar cualquier cosa que justifique el gasto, sin control alguno del detalle. Un incremento constante de jefes y técnicos vinculados a determinada dirección. Compra de buses Iveco, de sobrada fama por su ineficacia y su rápida obsolescencia. Experimentos de empresas privadas que se traen, se quedan y se mantienen a pesar de su ineficacia demostrada.

En definitiva: decenas de millones que se gestionan en Tussam sin que nadie fiscalice más allá de auditorías superficiales, esas que solo sirven para dar carta de presunta transparencia a prácticas que ningún político se ha molestado en rascar.

¿A DÓNDE VA A PARAR TANTO DINERO?

Aquí es donde la cosa se pone realmente incómoda. Circula entre la plantilla —y lo dejamos como lo que es, un rumor que exigimos que se investigue, no una acusación— la sospecha de que parte de ese dinero público que se escapa por sobrecostes, adjudicaciones opacas y “regalos” de viaje que, en parte, no se queda en el bolsillo de un particular, sino que podría estar retroalimentando cajas de determinados partidos políticos. No lo afirmamos como hecho probado: lo planteamos como la pregunta que ningún responsable político parece querer hacerse en voz alta.

Porque resulta cuando menos curioso que, mientras a algunos les crece el patrimonio de forma exponencial, ningún grupo municipal —gobierne quien gobierne— haya movido un dedo para pedir explicaciones. ¿A quién beneficia mirar para otro lado?

Que quede claro: ASC no acusa a nadie de un delito concreto. ASC pregunta, señala indicios y reclama que sean los órganos competentes —Inspección de Trabajo, Intervención municipal, o quien corresponda— quienes despejen la duda. Si no hay nada que ocultar, que se abran los libros y se acabe la sospecha de una vez.

SOLO FALTA VOLUNTAD

La verdad es que solo un presidente de la empresa o el propio alcalde tiene la capacidad de ordenar que se destape esta presunta trama. Y hasta hoy, que sepamos, nadie se ha puesto manos a la obra.

!!Cómo nos gustaría que la UCO actuase de oficio en este asunto!!. Porque, sinceramente, ¿no es más importante frenar una presunta sangría de dinero público en una empresa pública, que investigar un presunto enchufe a dedo para el hermanísimo de turno?

La España de opereta, de Rinconete y Cortadillo, del Lazarillo de Tormes. Todo en uno, todo en Tussam.

PD: Estamos analizado las licitaciones de los ultimos tiempos y hemos encontrado algo que una vez escudriñado y analizamos publicaremos, jugoso, muy jugoso.


Lo que no se defiende, se pierde y loque se sospecha, se investiga