viernes, 28 de agosto de 2026

SANTA BÁRBARA, EL CINTURÓN ROTO Y EL 99,9 % DE ÉXITO QUE NO EXISTE


«La indolencia es la falta de voluntad, energía o sensibilidad para conmoverse o interesarse por algo» (RAE). Y el refranero, que no falla, lo resume mejor que nosotros: no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena.

Los hechos

Ayer, un incidente con un viajero con movilidad reducida (PMR) volvió a poner negro sobre blanco lo que llevamos meses avisando: el dispositivo de sujeción no funcionó. Cinturón de seguridad con bloqueo, averiado, en el momento exacto en que alguien lo necesitaba.

Actuamos de inmediato. Enviamos un comunicado solicitando  la comprobación de estos dispositivos en todos los autobuses que estaban circulando y en los que saliesen hoy a la calle. El resultado, tras revisar la flota al completo:

UN SOLO REPORTE DE AVERÍA.

Vaya por delante, y sin sarcasmo, nuestro reconocimiento público al compañero que dio la cara y remitió la incidencia. Que conste: reconocerlo no debería ser noticia. Es, sencillamente, lo mínimo que cabe esperar de quien cumple con su obligación sin importarle que el resto mire para otro lado.

Porque la lectura oficial ya estaba escrita antes de que nosotros abriéramos la boca. Si solo aparece un parte, será que el 99,9 % de la flota funciona de maravilla: los cinturones bloquean, las sillas se sujetan, los mandos duermen tranquilos. Enhorabuena a la empresa, capaz de lograr semejante nivel de excelencia en los 6 minutos que tenemos para revisar el vehículo antes de salir — esos mismos 6 minutos que tanto costó arrancarle al convenio. Una lástima que tampoco nos lleguen copias de los partes de avería salvo por la misma media docena de compañeros de siempre. Será magia. O será, más bien, que el «mantenimiento excelente de la flota» se sostiene, como casi todo aquí, sobre el silencio de quien prefiere no meterse en líos.

Esa es la lectura de la empresa: si nadie comunica un parte, no hay avería; si no hay avería, todo va de maravilla. Comprobado «a pies juntillas»: los vehículos circulan en «perfecto estado» solo porque nadie dice lo contrario, no porque lo realmente lo estén.

A la vista de estos datos, dejamos en suspenso el protocolo de averías que estábamos elaborando. Y lo decimos con toda la ironía que merece: la falta de partes hace que los compañeros a los que la empresa llama «porculeros» —por remitir averías y negarse a sacar a la calle un vehículo en mal estado— queden como bichos raros, como excepción incomoda, sencillamente por cumplir con su obligación. No por su celo, sino por la dejadez del resto.

Y cumplir esa obligación no es una manía. Es el escudo jurídico que te protege el día del incidente: el que despeja cualquier duda del juez sobre si el conductor cumplió con todos los protocolos profesionales, y el que traslada la responsabilidad a quien de verdad la tiene: LA EMPRESA.

Ceder al chantaje de «todos lo hacen menos tú» por negarte a trabajar en un vehículo que no cumple la norma es ponerte en la picota de algo mucho más serio que decirle NO al mando cortijero de turno. Porque en 40 años de juicios, individuales y colectivos, en ASC no hemos conocido todavía a un solo mando que dijera la verdad delante de un juez. Dicen lo que le conviene a la empresa y a sí mismos: «el conductor decidió continuar». Porque mientras tú sigas circulando, no generas problemas a esos mandos… hasta que ocurre algo. Entonces te venden. Y te conviertes en el pagafantas de guardia.

Marco legal

Esto no es una opinión sindical más. Es la ley, y conviene tenerla a mano:

     Art. 14 y 17.1, Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL): la empresa está obligada a garantizar una protección eficaz y a que los equipos de trabajo —el autobús incluido— sean adecuados y se mantengan en condiciones seguras durante todo su uso.  [BOE]

     Real Decreto 1215/1997, disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de equipos de trabajo: exige revisiones y mantenimiento periódico de los equipos, no la fe del carbonero en que «si nadie avisa, todo funciona».  [BOE]

     Real Decreto 1544/2007, condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación en el transporte: obliga a que los sistemas de sujeción para personas con movilidad reducida estén operativos, no solo instalados de cara a la galería.  [BOE]

     Real Decreto Legislativo 1/2013, texto refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad: recoge el régimen de infracciones y sanciones cuando esos derechos de accesibilidad no se garantizan. Un cinturón que no sujeta a un PMR no es un fallo cosmético: es, potencialmente, una infracción con nombre y sanción propios.  [BOE]

     Art. 21, LPRL — riesgo grave e inminente: reconoce el derecho del trabajador a interrumpir su actividad y negarse a operar un vehículo cuando existe un riesgo grave para su seguridad o la de terceros.  [BOE]

     Art. 29.2.4º, LPRL: no es solo un derecho, es una obligación —el trabajador debe informar de inmediato de cualquier situación que a su juicio entrañe riesgo para la seguridad o la salud.  [BOE]

Qué hacer

1.    Reporta SIEMPRE por escrito cualquier avería de los dispositivos de seguridad, por pequeña que parezca. Sin parte, no hay memoria, y sin memoria, la empresa gana por incomparecencia.

2.    Guarda copia de cada parte que remitas y remite copia al sindicato. Es el único papel que te defiende el día que alguien pregunte «¿usted lo sabía?»

3.    Si el sistema de sujeción para PMR no funciona, no saques el vehículo a la calle. El art. 21 LPRL te ampara. La responsabilidad, en ese caso, es de quien no mantiene la flota, no de quien se niega a arriesgar a un pasajero.

4.    No te dejes intimidar por la etiqueta de «porculero». Cumplir la ley no es un capricho: es la única póliza que existe contra la doble vara de medir de la empresa.

5.    Si recibes presión por reportar una avería, comunícalo al sindicato. Lo documentamos y lo trasladamos donde corresponda…hasta lo penal si hiciera falta.

Cierre

Volvemos, cómo no, a la indolencia. Pagar indolencia con indolencia es lo único que podemos esperar como reflejo de nosotros mismos, con todas sus consecuencias: es muy difícil defender a quien ha caído precisamente por haber pasado de todo. De ahí lo de Santa Bárbara. Y luego, aplicarle al que te defendió, te advirtió y dio la cara por ti, los calificativos negativos de siempre sobre «la dedicación sindical» —tan manidos como falsos en la inmensa mayoría de los casos— es muy probable que el tiempo que acabe dándonos a los sindicalistas la razón. Ya ven lo que da de sí la indolencia: al final, cada uno bebe de su propia medicina.

La indolencia no es neutral: es cómplice.

Un cinturón que no sujeta no es un detalle: es un riesgo con tu nombre.

Callar no es prudencia: es firmar en blanco a favor de la empresa.

Si no lo denuncias tú, lo negará ella.

No esperes a que truene para acordarte de Santa Bárbara

jueves, 27 de agosto de 2026

HISTORIA DE TUSSAM: MEMORIA DE PEZ Y EL BOSQUE QUE VOTÓ AL HACHA


Dice la canción que la distancia hace el olvido. Aquí no ha hecho falta ni la distancia: con el paso de una tarde de bochorno ya se nos ha olvidado hasta lo que juramos no olvidar jamás. Aquello que algunos maquillaron de "guerra civil" en la empresa duró, en realidad, menos que una candela de papeles un día de viento: prende, hace ruido, y se disuelve en el aire en menos de un periquete, sin dejar ni ceniza que incomode a nadie.

Tenemos memoria de pez, sí. Pero que nadie se confunda: no es un rasgo genético de la plantilla actual, por mucho que algunos veteranos —esos que llevan tiempo buscando la salida digna sin encontrarla— se empeñen en repetirlo para justificar su propio borrado de la pomada. El olvido selectivo lleva aquí décadas de rodaje, y ya lo vivimos, clavadito, en etapas anteriores. Refresquemos la memoria, que para eso están los archivos y no las excusas.

Empecemos por la Expo: un convenio firmado a la baja y con las prisas de quien tiene un tren que coger, mientras los negociadores de otras empresas municipales —esos a los que sí se les permitió sentarse a negociar en serio— doblaban las cantidades conseguidas aquí. El curro más grande de la historia de Tussam, rematado a precio de saldo... y firmado, cómo no, con el respaldo entusiasta de ese sindicato que opera mejor entre bambalinas que en la mesa, prestando desde las sombras sus servicios preferentes a la empresa. Aquí lo llamamos, con cariño, "el del coloraó": el que nunca da la cara pero siempre encuentra la manera de aliarse con otros para que la empresa salga ganando.

¿Y el PEL? Ah, el PEL. Un pacto de eficacia limitada, solo para afiliados y voluntarios, cocinado a toda prisa justo después de que la plantilla, en referéndum, dijera NO a la propuesta de convenio. Lástima que en el minuto uno, casi toda la plantilla corrió a adherirse voluntariamente, como cachorros a la primera llamada del poderoso caballero ¡!!menos da una piedra!! Que pensarían, porque eso de pensar que con un plantón se meterían el PEL por el orto, eso ya es mucha rebeldía y dignidad. En el minuto noventa, solo unos pocos seguíamos plantados, negándonos a tragar aquel atraco a la democracia con nocturnidad y alevosía. Que quede escrito: hubo quien no se arrodilló ni vendió su dignidad por 30 miserables euros (5.000 Pts de las de entonces)

Después llegó el sangrante convenio de las 7 horas, un titular precioso para quien venía de jornadas de hasta 8:32 —qué generosidad, qué avance histórico, se aplaudían solos—, pero que en la letra pequeña, en esa "B" que nadie leyó en voz alta, se escondía la reducción de 22 servicios diarios. Hacer el mismo trabajo con menos gente, disfrazado de conquista social: toda una estafa vestida de traje de postín. Hicieron falta unos paros parciales de ASC para dar al traste con el invento y, de paso, con la ocurrencia paralela de sustituir las mamparas por cámaras. Que cada cual imagine ese futuro alternativo: la pandemia, el Covid, y nosotros sin mamparas porque a alguien le pareció más barato vigilarnos que protegernos. También aquí, como con el PEL, unos cuantos aguantamos el pulso y obligamos a la marcha atrás. De nada.

Y ya que estamos desempolvando el álbum familiar: ¿a nadie le suena la etapa 2004-2016? La más convulsa de la historia de Tussam, sí, pero también la más prolífica: un 80% de cumplimiento de los compromisos adquiridos en las elecciones sindicales. Compárese con el 10% —cuando llega— de la etapa que la sustituyó, adornada además con campañas que ni se molestan en presentar proyecto sindical alguno, más allá de dedicarse a criticar y desprestigiar a quienes sí tomaron la iniciativa. Cómodo, el discurso de quien no arriesga nada y solo sabe apuntar con el dedo a quien sí lo hizo.

Cerremos el álbum con los acuerdos de Feria a la baja, firmados por otros, y que se llevaron por delante subidas salariales ya pactadas con nosotros anteriormente en convenio; con los 24 fines de semana convertidos en un "ya veremos" que, en la práctica, te quita dos fines de descanso al año sin que nadie lo anuncie por megafonía; y, sobre todo, con el año pasado, cuando la presión por las agresiones se convirtió en una “obligada” manifestación frente al Parlamento el único día en que en el edificio solo quedaba... la persona que limpia los baños. De las agresiones ya no se acuerda nadie. Y del asunto de agentes de la autoridad, que se dejó apuntado en 2016 solo para empujarlo lo justo y dejarlo morir de inanición, incluso cuando parecía que iba a resucitar, mejor ni hablamos: silencio de cementerio.

Todo continúa, la vida sigue, aquí no pasa nada. Lo único que nunca se olvida es la matraca de que "todos somos iguales", cuando es evidente que no lo somos: es la coartada perfecta de quien ha decidido mirar para otro lado, votar al verdugo o hacer demagogia barata para lavarse la conciencia. Mala suerte: la conciencia no se lava con eslóganes, porque para bien o para mal eres tú quien decide su futuro con tu voto.

Y el bosque votó al hacha, porque, aunque la veía trabajar día tras día, decidió que era de los suyos: total, tenía el mango de madera. Lógico, tratándose de seres vegetales. La pregunta, compañeros, es; ¿de qué madera estamos hechos nosotros si se ha demostrado que cuando les apretamos se mueven?...tenga…a ustedes!!


martes, 25 de agosto de 2026

LOS «PIDE TAXIS» AFLORAN CUANDO NO ESTA EL ALFA

 LOS HECHOS

La “fascinación” —léase ineptitud, o algo peor— se ha extendido a más departamentos. Porque lo que está pasando no es normal: es una tomadura de pelo con manual de instrucciones.

En los tiempos del calvo y del chato ya tenían la costumbre de llamar a los trabajadores a sus teléfonos particulares para soltarles “malas noticias”, a ser posible en viernes, la víspera de vacaciones o, si se terciaba, dentro de las propias vacaciones. Pues bien: la empresa recupera la vieja táctica de los “pide taxis”, y no por casualidad.

Tenemos constancia de varios compañeros a los que el Departamento de Personal ha llamado, precisamente, durante sus vacaciones o el viernes previo a su descanso, solo para exigirles que se presenten con un representante sindical. A nosotros esas llamadas nos importan lo mismo que el frío del año pasado, para eso estamos. Pero al trabajador que no vive de memorizar procedimientos, esa llamada le arruina el fin de semana entero: ansiedad gratuita, cortesía de la empresa, hasta que por fin se celebra la reunión.

Y el remate: al final resulta que después de tenerles en vilo, les dicen que “se ha decidido no seguir adelante” con la pamplina inventada. Es decir, disfrutan haciendo sufrir a su propia plantilla para después lavarse las manos diciendo que, antes de abrir expediente, hablan con el personal. Con matices: si en esas reuniones furtivas no cambia nada de los hechos inicialmente había, ¿por qué deciden cerrar el asunto de repente tras molestarles y hacerles sentir ansiedad? ¿Y por qué no llaman antes al sindicato correspondiente para que gestionemos nosotros el aviso, más aún cuando exigen que el trabajador venga acompañado de un representante sindical? Todo muy calculado para vestir de procedimiento lo que es, lisa y llanamente, una encerrona.

Lo más revelador —y esto ya roza el cinismo institucional— es que esto ocurre siempre cuando el alfa de la manada está de vacaciones: el único con capacidad real de decisión, el único que atiende al sindicato fuera de jornada, al menos a ASC, y el único que con el que podríamos frenar el despropósito antes de que empiece. Eso no es mala suerte, es método. Y el método, cuando es sistemático, deja de ser torpeza y empieza a ser estrategia.

MARCO LEGAL: POR QUÉ ESTO NO ES “COSTUMBRE DE LA CASA”, ES UNA INFRACCIÓN

Que quede claro, porque a la empresa le conviene que lo olvidéis: vuestro tiempo libre es vuestro, no un anexo del horario laboral disponible a demanda del Departamento de Personal.

— Artículo 88, Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales — reconoce expresamente el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2018-16673

— Artículo 20 bis, Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto Legislativo 2/2015) — incorpora ese derecho como derecho laboral exigible: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430

— Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales — obliga a la empresa a evitar riesgos psicosociales, no a provocarlos como método de gestión: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292

Someter a un trabajador a una llamada amenazante en su día libre, para citarlo con representante sindical por algo que luego “se archiva”, no es un desliz administrativo: es una vulneración de derechos que, de reiterarse, deja de ser un incidente aislado y pasa a ser un patrón sancionable. Que quede constancia: esto se está documentando, con fechas y llamadas, para trasladarlo a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

QUÉ HACER SI OS LLAMAN

1.º La empresa no puede molestaros en vuestro tiempo libre. Cualquier llamada de este tipo sin vuestro consentimiento vulnera la ley de desconexión digital, algo que estos sinvergüenzas ya deberían saber y, si no lo saben, es su problema, no el vuestro.

2.º Si os llaman, interrumpid y preguntad si es asunto de trabajo. Si dicen que sí, respondéis: “Respecto a lo que me comentabas, te recuerdo que estoy fuera de mi horario laboral”, y añadís, con toda la amabilidad del mundo, que no queréis tratarlo por teléfono y que contacten por correo electrónico. Que quede por escrito, que eso es lo que les incomoda.

3.º Grabad la conversación, por si hay que llevarlos ante la judicatura o la Inspección de Trabajo. Guardad mensajes, audios de WhatsApp, correos o grabaciones donde consten las amenazas o los requerimientos. Un papel no se puede negar después; una llamada “que nunca existió”, sí…no les des ventaja.

Es así de sencillo: no les escuchéis y colgad el teléfono. Eso sí, avisad al sindicato, porque estamos haciendo acopio de estas canalladas para llevarlas en bloque a la Inspección de Trabajo, donde ya consta una denuncia por lo de las mangueras del Karsan y la “no” formación. La reiteración de estos hechos va a suponer una multa considerable para la empresa, y esta vez con expediente documentado, no con “él dijo, ella dijo, etc.”. Recordad: no hay represalias por denunciar, y para quien no conozca los procedimientos en Tussam, vuestro nombre no aparece en ningún sitio, porque es el sindicato quien denuncia ante la Inspección. Vosotros no ponéis la cara, la ponemos nosotros.

LO QUE NO VAMOS A CALLAR

Al margen de las gestiones que ya estamos haciendo con gerencia, no olvidéis una cosa: esto es una EMPRESA PÚBLICA, pagada con dinero público, donde sobran caciques inútiles y enchufados jugando a intimidar a la plantilla cuando su jefe se va de vacaciones. De que caigan, ya nos encargamos nosotros. Y de que quede constancia de cada llamada, también.

Cortita y al pie.

lunes, 24 de agosto de 2026

LA SEMANA EMPIEZA CALENTITA PARA LOS CONDUCTORES (Y NO ES POR EL VERANO)

 La semana comienza tal y como acabó la anterior: calentita. Os ponemos en conocimiento del resultado de la reunión que hemos mantenido esta mañana con el gerente sobre los siguientes asuntos — agárrense, que vienen curvas. Literalmente.

1º.- DESVÍOS: MASTERCLASS DE MOVILIDAD IMPOSIBLE

Ya advertíamos, con la paciencia de quien avisa por enésima vez, de la inutilidad manifiesta de la cadena de mando en materia de desvíos. Pues bien: queda corroborada con la nota de aviso de corte de la calle Éfeso. El mismo "Séneca" que ha decidido meter los conos desde la Solea hacia Greco es, no por casualidad, el mismo estratega que juraba y perjuraba que los autobuses de la línea 10 no cabían por la calle Cazón — que, dato curioso, tiene exactamente el mismo giro que el tramo de Mejillón a Pintarroja. La coherencia, ya se sabe, no es lo suyo.

Y por si fuera poco, el genial invento de desviar los buses por el carril de Tranvibus —que, en teoría, solo pueden usar vehículos técnicamente preparados para ello— es otra machada más que sumar al historial de los de siempre. A ver qué les parece esta otra genialidad: puente de las Huertas, avenida Kansas City a buscar el Greco por la rotonda del Indio... encarando el Greco casi de frente y, de propina, cruzándonos con la línea 21 en plena curva. Un puro deleite técnico.

Como sabemos que jamás van a reconocer un error —sería pedirles demasiado—, les regalamos, gratis y sin necesidad de dar las gracias, una alternativa rápida y sin líos de espacio: puente de las Huertas, avenida Kansas City buscando Tesalónica, Jerusalén a buscar la ADA... cortito y al pie, como a ellos les gusta que se lo den todo. A VER QUÉ HACE EL GERENTE.

2º.- AMENAZAS: EL ARTE DE MORDER LA MANO QUE TE AYUDA

El segundo despropósito de la semana llega, cómo no, de la mano del tranvía y de los mismos protagonistas de siempre. Resulta que existe personal de mantenimiento que cobra específicamente por el cambio de agujas cuando hay alguna incidencia en la línea. Y resulta también —sorpresa— que el jefe envía a una supervisora a decirle a los conductores del tranvía que cambien las agujas porque hay una manifestación convocada.

El inútil de turno, ajeno por completo a que los compañeros llevan meses colaborando de buena fe en casos urgentes e imprevistos mientras se negocian las nuevas funciones, decide que lo justo es abrirles expediente. Y todo ello a pesar de que las manifestaciones se convocan con diez días de antelación como mínimo, así que de "imprevisto" tiene lo mismo que nosotros de sorprendidos.

Pero no queda ahí la cosa: al final, quien terminó cambiando las agujas fue precisamente el oficial que cobra por ello. ¿Estaremos ante un episodio más de sinvergonzonería de mando? ¿De chulería, tal vez? No cabe duda de que la inutilidad manifiesta sigue haciendo escuela. A VER QUÉ HACE EL GERENTE.

3º.- TRATO DESCONSIDERADO: REINCIDENCIA CON MEDALLA

Esta semana hemos vuelto a presenciar la enésima "pasada de frenada" de una supervisora ya reincidente en estas lides —a este paso le van a dar un carné de socia honorífica del club—. Como no podía ser de otra manera, hemos solicitado la puesta en marcha del protocolo de acoso, tal y como ya hicimos en su día con algún que otro controlador.

Mientras se dilucida este asunto, os recordamos que no tenéis por qué soportar que ningún mando os levante la voz ni os falte al respeto. Por eso os invitamos a que grabéis todas las conversaciones con esos individuos e individuas conocidos por su poquísima vergüenza. El resto lo dirán los tribunales, porque no cabe duda de que apostamos por llevar esto al juzgado: así se les acaban las chulerías a los pamplineros y pamplineras de turno. A VER QUÉ HACE EL GERENTE.

4º.- CARRIL BUS RONDA TAMARGUILLO: EL ARTE DE OLVIDAR LO OBVIO

Como habréis podido comprobar, en el tramo de la Ronda del Tamarguillo entre Ramón y Cajal y Ruperto Chapí, recién asfaltado, se han "olvidado" de pintar el carril bus. Un despiste de nada, vaya. En la conversación con el gerente, este ha llamado a Urbanismo delante de nosotros, y allí les han confirmado que ha sido un error de la empresa encargada del repintado, que lo subsanarán en breve.

Resulta cuando menos lamentable que, teniendo un área de Planificación con un amplio equipo de supervisores, nadie detecte estas anomalías antes de que tengamos que señalarlas nosotros. Pero bueno, EL GERENTE ADVERTIDO ESTÁ, que para algo se lo hemos dicho con nombres y apellidos de calle incluidos.

Hasta aquí otra entrega más de otro verano más en el que parece que solo a ASC le preocupa lo que afecta a los conductores. Cosas de la edad, será.

NOTA: Desde la empresa se nos comunica que el consorcio ha abonado el dinero que debían (8M€), pero aún nos falta el IVA de la deuda, que eso está judicializado. Todo esto es a falta de documentación, es decir, de boquilla que, conociendo el paño, ponemos en standby hasta que se trate en los foros correspondientes y quede recogido por escrito.



viernes, 21 de agosto de 2026

NUEVE VERANOS IGUALES (Y VAN...) ¿TE VA LA MARCHA?


Después de lustros contándoos lo mismo cada verano, ha llegado el momento de rendirse a la evidencia y subirse, por fin, al carro de los elegidos: el de la mediocridad, la desgana y el cero compromiso, que es lo que de verdad cotiza estos días. El trabajo, la preparación, la constancia, la información y las ganas de currar han quedado relegados a nota a pie de página. Esta semana, con los datos en la mano, podemos certificar que el modelo de sindicalista flojo, sumiso al poder, inútil y aprovechado no solo sobrevive: ha ganado por goleada.

Los pocos que aún no hemos hecho las maletas hacia ese modelo empezamos a estar cansados. No hemos copiado el patrón ni nos hemos sumado a la deriva —que quede claro—, pero cansancio, lo que se dice cansancio, ya vamos acumulando el suficiente como para escribirlo en voz alta.

Esta semana ha tenido de todo: una supervisora tan inútil como déspota exhibiendo su poquísima vergüenza sin el menor sonrojo; una plantilla instalada en la indolencia frente a una deriva hacia la privatización que los poderes ya no disimulan; y, para rematar, el espectáculo de ver cómo, tras la petición conjunta de los cinco sindicatos de mantener la segunda lanzadera de verano e incluirla en el convenio, empiezan a circular escritos que buscan colgarse medallas ajenas. Porque, claro, improvisar sin planificación y mover ficha según convenga electoralmente no puede ser bueno para el movimiento sindical... aunque, ojo, es el modelo que más parece venderse ahora mismo y, lo peor, que la plantilla compra en términos generales.

Nosotros podríamos redactar un escrito técnico, documentado y sin fisuras sobre el asunto —no seríamos los primeros ni los últimos en tener argumentos de sobra—. Lo que ocurre es que en las conversaciones sindicales ya se acordó llevar este punto de forma conjunta a la próxima CMP, y no vamos a ser nosotros quienes rompamos ese principio de lealtad porque a otros les pique el gusanillo del protagonismo. Es más: vamos a apoyar sus planteamientos dentro de la negociación, a ver qué tal les sale hacer bandera de lo que se pactó hacer en equipo. Pero escrito de cara a la galería, por pura lealtad a la palabra dada, no vamos a hacer. Que cada cual cargue con su fotografía.

Conste que nada de esto es una crítica —faltaría más—, es simplemente nuestra lectura de lo que está pasando. Tampoco vamos a entrar a recordar los marrones que este verano han tenido a los conductores en cuadro, sudando la gota gorda mientras otros paseaban tranquilamente; total, a quien no le ha tocado ninguno de esos marrones estivales, la solidaridad se la trae al pairo, y así nos va.

En definitiva, una semana más, tan estival como las de los últimos nueve años, con una diferencia que no es menor: lo de los préstamos, la falta de buses, la implantación de un bus autónomo que no gestiona ni explota Tussam, que en el Ayuntamiento hablen en sus convocatorias de; “plazas” mientras aquí llevamos varias convocatorias hablando de; “vacantes”... eso es serio. Muy serio. Y a quien piense que la privatización se podrá frenar después, si no se hacen los deberes ahora, solo le decimos una cosa: frenarla ya costó lo suyo con una plantilla comprometida al 120%. ¿Alguien se imagina repitiendo la hazaña ahora? Si a día de hoy, cuando un problema no te toca directamente a ti, sencillamente pasas de largo... ¿Cómo le vas a pedir, llegado el caso, al resto de “no afectados” en los mas que previsibles despidos, que se dejen la piel por unos cuantos que sobran?

El refranero español es sabio y da para mucho: aquello de las barbas del vecino, lo de San Martín, quien a hierro mata... hay saco de sobra para aplicar a lo que estamos viviendo. Y una cosita más: el modelo de sindicalista que habéis elegido es el que tiene que sacaros las castañas del fuego cuando llegue el momento. Confiamos en que vosotros confiáis que con ellos tenéis garantizada esa capacidad de lucha... no sea que, llegada la hora, se salven ellos y el resto del barco se quede a la deriva. Que también es una opción.

Vosotros veréis. Nosotros, mientras tanto, seguimos remando…pero ya cansados, así que: Cortita y al pie...los boleones que los corra a quienes corresponde.


miércoles, 19 de agosto de 2026

HISTORIA DE UN “NO” QUE SIEMPRE ACABA EN “SÍ, PERO CON UTE”

Dicen que en Tussam nunca se privatiza nada. Lo dicen ellos, los que reparten “PLAZAS” donde antes ponía “VACANTES”, los que llaman “colaboración público-privada” a lo que toda la vida se llamó entregar la vaca y quedarse ordeñando el aire. Repasemos la hemeroteca, que para eso está, y que cada cual saque sus propias conclusiones... la interpretación, como siempre, os la dejamos a vuestro libre albedrío.

2018. La línea que se disfrazó de excepción.

Empezamos por lo pequeño, que es como empiezan siempre estas cosas: “solo son dos líneas, hombre, no exageréis”. La 16 y la C6, rutas de Valdezorras a Ponce de León y al aeropuerto viejo, llevaban años en manos de concesionarios privados —primero Amarillos S.L., luego Damián Millán, después Casal S.L.—, y una petición ciudadana de enero de 2018 lo retrataba sin anestesia: fines de semana sin nadie en la empresa privada, un solo autobús donde hacían falta dos, y hasta los botones de emergencia tapados, no fuera que el usuario se acostumbrara a pulsar cosas. Cinco millones de euros públicos, calculaban, podían haberse quedado en casa en vez de salir de excursión al bolsillo ajeno. Pero bueno, “son solo dos líneas”. Fuente

2020. El aeropuerto como puerta de servicio.

Con Espadas de alcalde y la pandemia de coartada perfecta, el “Plan 8” de reactivación turística coló, letra pequeña incluida, el compromiso municipal de “facilitar la puesta en marcha de un servicio privado de autobús” para el aeropuerto, en cuanto la demanda se recuperase, se entiende. Es decir: que el autobús público se coma las pérdidas cuando no viaja nadie, y que el privado se lleve el pasaje cuando el chollo vuelve a estar servido. Certificado de defunción de la gestión pública, redactado por la propia gestión pública, con membrete oficial. Entre 2015 y 2019 el aeropuerto había crecido un 75% y Tussam un 89,52%, para quien todavía necesite datos antes de repartir la empresa por fascículos. Fuente

De aquellos polvos, estos lodos: la campa que ya es de Casal.

Y llegamos a hoy, que no es que el pasado se repita, es que ni se ha ido. La campa donde ahora se cuela “por cojones” la calle Siete pertenece a Casal, la misma Casal que en febrero de 2027 presentará su “Bus del Centenario” —su centenario, no el nuestro, que quede claro, que aquí cada uno celebra sus cien años con el dinero de quien puede— con foto incluida del jefe de la aldea abrazado al jefe de la empresa. No hace falta ser muy suspicaz, solo tener ojos y algo de memoria histórica, dos cosas que aquí escasean más que un botón de emergencia sin tapar. Fuente

El bus autónomo de Cartuja, o cómo saltarse los estatutos sin que ladre nadie.

Mientras tanto, el jefe de la aldea permite el bus autónomo por el entorno de Cartuja pasándose los estatutos de Tussam por donde amargan los pepinos, y el silencio que se escucha no es respeto, es entrenamiento. A base de mirar para otro lado se aprende a no ver, y a base de no ver se aprende a no ladrar. Los cachorros del soez, machos y hembras con rodilleras de serie, ya lo tienen aprendido de sobra.

Y mientras se privatiza, que no falte discurso de “más plantilla”.

En noviembre de 2025 hasta Sumar Andalucía tuvo que salir a decir lo evidente: que Tussam necesita, como mínimo, un tercio más de autobuses de los que tiene, que se han sumado servicios especiales —traslados al Betis incluidos— sin sumar ni personal ni flota, y que “no se puede pedir excelencia a una plantilla agotada”. Nadie habla de privatizar cuando puede hablar de “optimizar recursos”, que suena mejor en la nota de prensa y mancha menos la conciencia. Fuente

El telón de fondo municipal, por si a alguien le quedaba alguna duda.

Y para quien piense que esto es cosa solo de autobuses, ahí tienen a Sanz defendiendo con la boca pequeña la externalización de la limpieza de los colegios —300 puestos municipales que según la oposición desaparecen, 25 millones frente a los 9 que costaría lo público con 80 contrataciones nuevas—, con la plantilla municipal saliendo a la calle el 19 de febrero de 2026 y una huelga indefinida ya anunciada para abril. La foto se repite en cada empresa pública del Ayuntamiento como una fotocopia mal hecha: primero se infrafinancia, luego se dice que “no funciona”, y al final se llama al de siempre para que lo arregle... cobrando, claro. Fuente 1 · Fuente 2

Nosotros ya avisamos, no es la primera vez.

Que conste que esto no nos coge de nuevas. Ya en 2019 contábamos aquí la “Historia de Tussam. El pelota”, y en 2022 preguntábamos sin rodeos si “la repetiríamos para lo malo”, recordando cómo de aquella Tussam-departamento municipal se pasó a Tussam-empresa, cómo desapareció la figura del cobrador y cómo el ahorro de la empresa se convirtió en propina para el trabajador. En 2025 volvimos a insistir, “la decisión de los trabajadores”, avisando de que el sindicalismo de bolsillo y las individualidades de “come-zanahorias” allanan el camino a quien de verdad quiere trocear esto. Quien no lee su propia historia está condenado, como mínimo, a que se la reescriban otros. 2019 · 2022 · 2025

Para terminar, que no os la den con queso.

No hay privatización que se anuncie con ese nombre, como no hay perro que se anuncie mordiendo. Se anuncia con “colaboración”, con “eficiencia”, con “centenario”, con “plan de reactivación” y con “PLAZA” en mayúsculas para que suene a algo que no es. Diez años largos llevan afinando la técnica: una línea aquí, un plan turístico allá, una campa que cambia de dueño, un bus autónomo que se salta estatutos, un centenario ajeno celebrado con foto propia. Cortita y al pie, que no se le pierda a nadie la vista... que es, a estas alturas, lo único que a algunos les va quedando sano.

martes, 18 de agosto de 2026

DE PERROS, PERRAS Y RODILLERAS

Llamar perro a alguien, hay veces, puede ser hasta un elogio… «ese tipo es perro viejo»… aunque también se usa el término para llamar a alguien «flojo» y, cómo no, también se usa para calificar a alguien de despreciable, ruin, desleal o que obra con maldad y poca ética. Elogio o insulto, según quién lo lleve puesto y según a quién muerda. Usado también en femenino, abundaríamos en otros términos que no son de interés para este texto. ¿O sí?

Nosotros lo vamos a usar en este texto, y no por capricho: porque es la palabra que mejor describe a quien, teniendo dueño, ladra hacia dentro y calla hacia fuera. Dejamos a vuestro albur la aplicación de algunas de las acepciones indicadas. Nosotros ya tenemos la nuestra clara.

Veréis, y vamos por partes: el perro o la perra que se salta un mandato de prevención para beneficiar a alguna organización, o para perjudicar a la promotora de los vinilos en el tranvía, es sencillamente de corte fascistoide. No es un desliz, no es un despiste: es la seguridad de los trabajadores puesta al servicio de un interés ajeno, y eso tiene nombre. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío.

También podríamos decir que el perro o la perra que ha consentido —¿otra vez los Ivecos con trato de favor?— que los nuevos Ivecos circulen sin revisar el cumplimiento de las medidas preventivas decididas en materia de la mampara, permitiendo su apertura sin que el autobús esté parado, es sencillamente deleznable. Deleznable y cómodo: mientras nadie se accidente, que ruede el autobús y que ruede la cabeza de otro si algo pasa. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío

El perro o la perra que ha decidido que a los conductores no se les dé formación sobre los vehículos nuevos, dejando la misma a un PDF que tengas que leerte en tu tiempo libre —de tu bolsillo y de tu tiempo, que la empresa no regala ni el wifi, por lo que no tenéis obligación de realizar tareas para las que no os han formado—, contrasta con los cursos presenciales que sí reciben los administrativos cuando Word cambia de interfaz, o los mecánicos cuando cambia un modelo de pinza de freno. La formación se dosifica según a quién le toque el volante, no según el riesgo. Ese mismo perro o perra es quien te dice que enchufes los Karsan saltándose las mínimas reglas en materia preventiva, de lo que tendrá que dar cuenta —algún día, esperamos que pronto— ante la Inspección de Trabajo. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío

El perro o la perra que oculta datos a los delegados de Prevención en materia de agresiones, no comunicándolo a través de Saetip, ya riza el rizo. Ocultar una agresión no es un olvido administrativo: es borrar del mapa a quien la sufrió para que no exista en ninguna estadística que incomode. Personajes y «personajas», todos ellos enchufados, porque no hay ni uno ni una que haya accedido a su plaza —porque a estos no les ponen eso de «vacantes»— sin ponerse antes las correspondientes rodilleras. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío

Del perro o la perra que ha dejado sin servicio, sin acceso al centro de salud, al barrio de San Jerónimo, porque le falta lo mínimo que hay que tener para exigir que las empresas privadas hagan su trabajo coordinándolo con la prestación del servicio —y en cambio deja que estas le digan a Tussam que se busque la vida—, y del perro o la perra que va a ver las alternativas y dice que los autobuses no caben, ya es de traca: de una inteligencia y una capacidad sobrenaturales, de rodillera cum laude. A un barrio entero sin bus para ir al médico, y la excusa es que «no caben». No caben las excusas, eso es lo que no cabe. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío

El alfa de la manada de perros, mientras tanto, remojándose el culo —como ya dijimos— en las aguas del Mediterráneo, vegetando, viviendo de las rentas y dejando el mando a los perros y perras cachorros, todos del camaleónico puño y la rosa, colocados por el anterior alfa de la manada y por lo que se ve, protegidos extrañamente por los de la gaviota. La manada cambia de careta, pero el collar y la correa son siempre los mismos, y el amo también. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío

Para terminar y sin ánimo de acritud alguna —pues desconocemos qué hacen el resto de sindicatos—, vosotros veréis si la acepción del término es susceptible de aplicarse en este último caso, también os la dejamos a vuestro libre albedrío. Nosotros, mientras tanto, seguiremos llamando a las cosas —y a los perros— por su nombre.

Nota: esta publicación  no pretende insultar a nadie. El uso del término «perro» o «perra» a lo largo de este texto es solo un recurso retórico para transmitir el grado de indignación que nos producen los hechos relatados. Si alguno de los aludidos se siente incómodo con la expresión, que sepa que esa es, en parte, la intención: que sienta, aunque sea de forma pasajera, una indignación parecida a la que sentiríamos nosotros si se nos tratara como incultos, como si no fuéramos capaces de entender lo que ocurre a nuestro alrededor.


domingo, 16 de agosto de 2026

COMPROMISO O SACRIFICIO: LA ETERNA TRAMPA DEL PANCISMO

Cuando se habla de compromiso, hay que entrar en todo su contexto, porque lo que para unos es compromiso, para otros es sacrificio. Y entre esas dos palabras cabe media plantilla.

Ayer, en un debate en las redes, se departió sobre ello con posturas divergentes… los que siempre están se quejan de los que no están; los que van a veces dicen que hacen lo que pueden dentro de sus posibilidades; y los que no están, simplemente, callan. Ese silencio, por cierto, también dice mucho: a veces no es indiferencia, es vergüenza torera, y la vergüenza torera, bien mirada, ya es una semilla de compromiso que solo espera quien la riegue.

¿A quién hay que defender, pues? Ese es el eterno dilema, dado que, como sindicato, la obligación es defender a todos, y la obligación de todos es acudir a las llamadas sindicales… no hay dudas, incluso los propios estatutos obligan a estar. Pero, ¿por qué no actúa el sindicato abriendo expedientes disciplinarios a quien falta? Sencillamente, porque generaría más problemas y ni una sola solución al problema de fondo: la falta de participación. El palo nunca convenció a nadie de nada; a lo sumo, lo convence de esconderse mejor la próxima vez.

Hay sindicatos que cobran cuotas de negociación, es decir, negocian gratis solo a quienes están y se mojan… Así, los que no están no se benefician del esfuerzo de los que sí lo hacen… Es una solución, lo que pasa es que, como en los ERE, siempre se cuelan intrusos, y eso es aún más dañino que el propio pancismo, porque corrompe hasta la excepción que confirmaba la regla.

Nosotros seguimos entendiendo esta cuestión desde el ámbito pedagógico: lanzando mensajes de compromiso y participación solidaria, explicándolo con paciencia de picapedrero, sin buscar ganadores ni perdedores, sin víctimas ni culpables, siempre con el ejemplo por delante. Porque hay algo que la estadística sindical nunca recoge y que, sin embargo, es lo único que de verdad mueve a la gente: la primera vez que alguien acude a una concentración lo hace casi siempre porque vio a otro compañero ir antes. El compromiso, como los buenos hábitos, se contagia mucho más de lo que se ordena.

El gran hándicap, sin duda, es la falta de colaboración sindical: no hay quien fomente esa participación; al contrario, algunos se sitúan como buitres para captar al descontento y meterlo en el redil de la complacencia, con aquello de "no hace falta que te mojes, que para eso estamos nosotros". Bonita jaula de oro, tan cómoda que ni rejas necesita: el propio cobijado se convence de que fuera hace más frío del que hace.

Históricamente lo hemos visto con los dos grandes sindicatos: usaron la rebeldía y el compromiso de los trabajadores para hacerse grandes, y después les crearon dependencia a través de un falso halo de pertenencia al grupo, cuando la realidad es que solo buscaban mantener sus feudos como dirigentes. Dame pan y dime tonto, que dirían los más pancistas… y con razón, si el pan solo lo ganan otros.

Insistimos: aquí no hay buenos ni malos, hay simplemente distintos momentos vitales, distintas cargas, distintos miedos. Nosotros somos más de de eso de la conciencia interna, de hacer lo justo, de poner nuestro granito de arena, y ahí es donde merece la pena insistir, no en el reproche: ¿serías capaz de hacer lo correcto sin estar obligado a ello? Porque se dice que la conciencia está en lo que haces cuando nadie te ve… y esa pregunta, hecha con cariño, remueve más que cualquier expediente.

Y aquí, para terminar, tiramos de ego, bien entendido, claro, porque el ego bien administrado también construye. Hay trabajadores que, tras años de perfil bajo, se han asomado por fin a una asamblea general y han descubierto —para su propia sorpresa— lo que se siente al hablar de tú a tú con quien decide sobre tu sueldo y tu vida. Ese primer paso, aunque llegue tarde, vale tanto como el de quien nunca dejó de darlo, porque lo importante no es cuándo se empieza, sino que se empieza. Quien ha estado desde el principio sentirá siempre el orgullo íntimo de haber sido partícipe de los logros y las batallas, un orgullo que no se puede fingir ni pedir prestado; pero esa misma dignidad está abierta, hoy mismo, a quien decida cruzar la puerta por primera vez.

Yo sí he estado, estoy y estaré… por mí y por todos mis compañeros… desde el principio hasta el final. De estos aún quedamos muchos, y a buen seguro que, con el ejemplo, seremos más. Incluso, y sobre todo, esos que todavía no han tenido la suerte, por falta de ejemplos, de descubrir el poder que tienen entre las manos, a buen seguro se sumaran a la causa.

Nota: el presente texto constituye una reflexión de carácter general y pedagógico sobre la participación labral y sindical, sin ánimo de señalar, juzgar ni menoscabar a ningún trabajador o trabajadora en particular. ASC reitera su compromiso de defender a la totalidad de la plantilla, esté o no afiliada, y su vocación de invitar al compromiso desde el ejemplo y no desde el reproche...eso si, los primeros siempre seran los que siempre estan. 

viernes, 14 de agosto de 2026

ASAMBLEA GENERAL DE AFILIADOS Y SIMPATIZANTES - 17 DE SEPTIEMBRE DE 2026

 TU VOZ NO ES TU SINDICATO, TU VOZ ERES TU...

QUE NADIE DECIDA POR TI... 

EL 17 DE SEPTIEMBRE, DECIDES TÚ...

¿TE LO VAS A PERDER?




¿LA EMPRESA OCULTA DATOS SENSIBLES?

 Sevilla, a 14 de agosto de 2026

ASUNTO: Solicitud de aclaración e investigación sobre la falta de comunicación a los delegados de prevención, a través del protocolo SAETIP, de tres de los cuatro incidentes de seguridad vial y agresión denunciados por TUSSAM ante la Policía Nacional (Atestado nº 5714/26) correspondientes al mes de julio de 2026.

D. Isidro A. Fdez. Reina, en calidad de Secretario General Provincial de la Agrupación Sindical de Conductores (ASC), organización sindical con representación en el seno de esta empresa, y actuando en defensa de los intereses y derechos de información de los delegados de prevención y de los trabajadores afiliados, ante esa Gerencia comparece y, como mejor proceda en Derecho,

EXPONE

1. Que, con fecha 05/08/2026, TUSSAM formalizó ante la Policía Nacional (Comisaría Sevilla-Sur) una denuncia relativa a la relación mensual de incidencias del mes de julio de 2026 en las líneas de autobuses de esta empresa, relacionadas con la seguridad vial (Atestado nº 5714/26), en la que se relacionan un total de cuatro (4) incidentes: tres pedradas contra autobuses en servicio (líneas 31 y 13, expedientes internos 262087, 262088 y 262075, uno de ellos con daños materiales al vehículo) y un episodio de agresión y amenazas sufrido por un conductor de la línea EA el día 28/07/2026, este último sin expediente propio en el atestado.

2. Que esta Sección Sindical ha procedido a cotejar dichos cuatro incidentes con la correspondencia interna generada por el protocolo SAETIP, canal diseñado específicamente para alertar en tiempo real de este tipo de sucesos a Prevención, al Comité de Empresa y a las organizaciones sindicales, constatando que únicamente uno de los cuatro incidentes (Exp. 262088, Línea 31, Bus 1805, 03/07/2026) generó el correspondiente aviso SAETIP con conocimiento de Prevención y de la representación sindical.

3. Que, por el contrario, los otros tres incidentes, incluido el único con daños materiales al vehículo (Exp. 262075) y el único constitutivo de agresión física y amenazas a un trabajador (28/07/2026), no generaron aviso SAETIP alguno, ni consta que los delegados de prevención ni la representación sindical fueran informados de su existencia por ningún otro cauce, pese a que dichos hechos fueron posteriormente considerados por la propia empresa de gravedad suficiente como para ser objeto de denuncia formal ante la Policía Nacional.

4. Que dicha omisión resulta especialmente grave por cuanto priva a los delegados de prevención del conocimiento oportuno de riesgos para la seguridad y para la integridad física del personal de conducción, impidiéndoles ejercer las funciones de vigilancia, control y propuesta de medidas preventivas que legalmente les corresponden, y desactiva, de facto, la finalidad protectora para la que fue diseñado el protocolo SAETIP.

5. Que, a la vista de lo anterior, resulta necesario que esa Gerencia aclare las causas de esta falta de comunicación y adopte las medidas oportunas para determinar en qué punto de la cadena de comunicación interna se ha producido el fallo, con el fin de evitar su repetición.

En virtud de lo expuesto,

SOLICITA

1. Que se informe expresamente a esta Sección Sindical de las causas concretas por las que no fueron comunicados a los delegados de prevención, a través del protocolo SAETIP, los incidentes correspondientes a los expedientes 262087 (02/07/2026), 262075 (04/07/2026) y el episodio de agresión y amenazas del 28/07/2026, todos ellos incluidos posteriormente en la denuncia formalizada por TUSSAM ante la Policía Nacional (Atestado nº 5714/26).

2. Que se lleve a cabo, por los servicios competentes de la empresa, un seguimiento e investigación interna del funcionamiento del protocolo SAETIP en relación con los tres incidentes referidos, identificando en qué fase de la cadena de comunicación, activación por el conductor o personal de movimiento, transmisión por CECOP, elaboración y distribución del aviso, o cualquier otra, se produjo la interrupción que impidió que la información llegara a Prevención y a la representación sindical.

3. Que, una vez identificado el punto de fallo, se dé traslado a esta Sección Sindical de las medidas correctoras que se adopten para garantizar que, en lo sucesivo, todo incidente de seguridad vial o agresión al personal de conducción sea comunicado a los delegados de prevención y a la representación sindical con la misma diligencia con la que, en su caso, se documenta a efectos de una eventual denuncia penal o administrativa.

4. Que se remita a esta Sección Sindical copia de cualquier informe, protocolo o instrucción interna que regule el funcionamiento de SAETIP y su relación con el canal de comunicación interna del Departamento de Operaciones, a los efectos de poder valorar el alcance de las deficiencias detectadas.

Todo ello, sin perjuicio de las acciones que en defensa del derecho de información de los delegados de prevención y de la representación sindical pudieran corresponder a esta Sección Sindical ante los organismos competentes.

Quedando a la espera de su respuesta en el plazo más breve posible, reciba un cordial saludo.