No hay dudas, tenemos nuestro universo 25, en la sociedad y especialmente en el entorno de Tussam donde la suficiencia y la ruptura de la lógica social de apoyo a quienes te ayudan no va a llevar, a buen seguro, a un final irreversible…Mira el video, pon atención, lo veras, eso sí, si no es mucho pedir a vuestras mercedes.
martes, 1 de septiembre de 2026
lunes, 31 de agosto de 2026
CAMBIO DE RECORRIDO EN EL POLÍGONO SUR POR APEDREAMIENTOS
A: DIRECTOR GERENTE
Como ya
imaginamos que le habrán hecho llegar el resto de sindicatos (o no) le
recordamos que se sigue produciendo altercados en la zona del polígono sur, en
el día del sábado una nueva pedrada que, si el conductor no está avispado, le hubiese
alcanzado la cabeza.
De las
medidas que el alcalde comprometió con la representación sindical, nada de nada,
sencillamente aquí no pasa nada.
Nosotros no
podemos pasar por alto esta situación y exigimos una solución definitiva y
permanente que evite la entrada de los buses por dicha zona.
Para ello
le volvemos a remitir a los comunicados realizados por esta organización sobre
que las líneas de esa zona se queden en el extrarradio, es decir, en las calles
externas; Avda. La Paz, Ctra. Su Eminencia y Ronda de la Oliva.
Advertido queda del riesgo grave e
inminente y recordándole que la Inspección de Trabajo, a instancias de ASC, falló en el sentido del desvío
que nosotros solicitamos, dejamos constancia fehaciente del hecho para
ulteriores acciones judiciales que, como ya le dijimos en su día y a la cara…como
le ocurra algo a un conductor por su dejadez, no vamos a parar hasta que no le
pongan los grilletes.
Lamentamos
que los vecinos de la zona se puedan ver perjudicado con esta medida, pero en
este caso está claro que la seguridad de los trabajadores está por encima de
cualquier otro interés. Responsabilizamos al Alcalde de todo esto al no poner
en marcha las medidas comprometidas el año pasado y otra que garanticen la prestación
del servicio en las mínimas condiciones de seguridad exigible.
Sin más,
reciba un indignadísimo saludo.
INCUMPLIMIENTO DE CONVENIO
A: DIRECTOR GERENTE
Hemos tenido
conocimiento que la empresa está incumpliendo el convenio en materia del Chequé
Restaurante.
Por decisión
unilateral de esa gerencia, se ha elegido el mes de agosto para no aplicar el chequé
restaurante a la totalidad de la plantilla alegando vacaciones.
Le
recordamos que ese producto es de aplicación a los días laborables por lo que está
limitando el acceso de los trabajadores a ese derecho recogido en convenio.
Ante estas
circunstancias le exigimos que la no aplicación
del descuento del cheque restaurante se realice de manera personalizada en las
vacaciones de cada trabajador, especialmente a la plantilla de movimiento que
es la que, al estar prestando su servicio en la calle, se ve perjudicada por el
incumplimiento.
Sin más y a
la espera de dicha aplicación personalizada a los días laborables de cada trabajador
y que se tomen las medidas disciplinarias hacia quien ha tomado esa decisión unilateral
que ha causado un grave perjuicio a la plantilla, reciba un saludo.
viernes, 28 de agosto de 2026
SANTA BÁRBARA, EL CINTURÓN ROTO Y EL 99,9 % DE ÉXITO QUE NO EXISTE
«La indolencia es la falta de voluntad, energía o
sensibilidad para conmoverse o interesarse por algo» (RAE). Y el refranero, que
no falla, lo resume mejor que nosotros: no nos acordamos de Santa Bárbara hasta
que truena.
Los hechos
Ayer, un incidente con un
viajero con movilidad reducida (PMR) volvió a poner negro sobre blanco lo que
llevamos meses avisando: el dispositivo de sujeción no funcionó. Cinturón de
seguridad con bloqueo, averiado, en el momento exacto en que alguien lo
necesitaba.
Actuamos de inmediato.
Enviamos un comunicado solicitando la
comprobación de estos dispositivos en todos los autobuses que estaban
circulando y en los que saliesen hoy a la calle. El resultado, tras revisar la
flota al completo:
UN SOLO REPORTE DE AVERÍA.
Vaya por delante, y sin
sarcasmo, nuestro reconocimiento público al compañero que dio la cara y remitió
la incidencia. Que conste: reconocerlo no debería ser noticia. Es,
sencillamente, lo mínimo que cabe esperar de quien cumple con su obligación sin
importarle que el resto mire para otro lado.
Porque la lectura oficial
ya estaba escrita antes de que nosotros abriéramos la boca. Si solo aparece un
parte, será que el 99,9 % de la flota funciona de maravilla: los cinturones
bloquean, las sillas se sujetan, los mandos duermen tranquilos. Enhorabuena a
la empresa, capaz de lograr semejante nivel de excelencia en los 6 minutos que
tenemos para revisar el vehículo antes de salir — esos mismos 6 minutos que
tanto costó arrancarle al convenio. Una lástima que tampoco nos lleguen copias
de los partes de avería salvo por la misma media docena de compañeros de
siempre. Será magia. O será, más bien, que el «mantenimiento excelente de la
flota» se sostiene, como casi todo aquí, sobre el silencio de quien prefiere no
meterse en líos.
Esa es la lectura de la
empresa: si nadie comunica un parte, no hay avería; si no hay avería, todo va
de maravilla. Comprobado «a pies juntillas»: los vehículos circulan en
«perfecto estado» solo porque nadie dice lo contrario, no porque lo realmente
lo estén.
A la vista de estos
datos, dejamos en suspenso el protocolo de averías que estábamos elaborando. Y
lo decimos con toda la ironía que merece: la falta de partes hace que los
compañeros a los que la empresa llama «porculeros» —por remitir averías y
negarse a sacar a la calle un vehículo en mal estado— queden como bichos raros,
como excepción incomoda, sencillamente por cumplir con su obligación. No por su
celo, sino por la dejadez del resto.
Y cumplir esa obligación
no es una manía. Es el escudo jurídico que te protege el día del incidente: el
que despeja cualquier duda del juez sobre si el conductor cumplió con todos los
protocolos profesionales, y el que traslada la responsabilidad a quien de
verdad la tiene: LA EMPRESA.
Ceder al chantaje de
«todos lo hacen menos tú» por negarte a trabajar en un vehículo que no cumple
la norma es ponerte en la picota de algo mucho más serio que decirle NO al
mando cortijero de turno. Porque en 40 años de juicios, individuales y
colectivos, en ASC no hemos
conocido todavía a un solo mando que dijera la verdad delante de un juez. Dicen
lo que le conviene a la empresa y a sí mismos: «el conductor decidió
continuar». Porque mientras tú sigas circulando, no generas problemas a esos
mandos… hasta que ocurre algo. Entonces te venden. Y te conviertes en el
pagafantas de guardia.
Marco legal
Esto no es una opinión
sindical más. Es la ley, y conviene tenerla a mano:
■ Art. 14 y 17.1, Ley 31/1995 de
Prevención de Riesgos Laborales (LPRL): la empresa está obligada a
garantizar una protección eficaz y a que los equipos de trabajo —el autobús
incluido— sean adecuados y se mantengan en condiciones seguras durante todo su
uso.
[BOE]
■ Real Decreto 1215/1997, disposiciones
mínimas de seguridad y salud para la utilización de equipos de trabajo: exige
revisiones y mantenimiento periódico de los equipos, no la fe del carbonero
en que «si nadie avisa, todo funciona». [BOE]
■ Real Decreto 1544/2007, condiciones
básicas de accesibilidad y no discriminación en el transporte: obliga a que
los sistemas de sujeción para personas con movilidad reducida estén operativos,
no solo instalados de cara a la galería. [BOE]
■ Real Decreto Legislativo 1/2013,
texto refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad:
recoge el régimen de infracciones y sanciones cuando esos derechos de
accesibilidad no se garantizan. Un cinturón que no sujeta a un PMR no es un
fallo cosmético: es, potencialmente, una infracción con nombre y sanción
propios.
[BOE]
■ Art. 21, LPRL — riesgo grave e
inminente: reconoce el derecho del trabajador a interrumpir su actividad
y negarse a operar un vehículo cuando existe un riesgo grave para su seguridad
o la de terceros. [BOE]
■ Art. 29.2.4º, LPRL: no es solo un
derecho, es una obligación —el trabajador debe informar de inmediato de
cualquier situación que a su juicio entrañe riesgo para la seguridad o la
salud.
[BOE]
Qué hacer
1. Reporta SIEMPRE por escrito cualquier
avería de los dispositivos de seguridad, por pequeña que parezca. Sin parte, no
hay memoria, y sin memoria, la empresa gana por incomparecencia.
2. Guarda copia de cada parte que remitas
y remite copia al sindicato. Es el único papel que te defiende el día que
alguien pregunte «¿usted lo sabía?»
3. Si el sistema de sujeción para PMR no
funciona, no saques el vehículo a la calle. El art. 21 LPRL te ampara. La
responsabilidad, en ese caso, es de quien no mantiene la flota, no de quien se
niega a arriesgar a un pasajero.
4. No te dejes intimidar por la etiqueta
de «porculero». Cumplir la ley no es un capricho: es la única póliza que existe
contra la doble vara de medir de la empresa.
5. Si recibes presión por reportar una
avería, comunícalo al sindicato. Lo documentamos y lo trasladamos donde
corresponda…hasta lo penal si hiciera falta.
Cierre
Volvemos, cómo no, a la
indolencia. Pagar indolencia con indolencia es lo único que podemos esperar
como reflejo de nosotros mismos, con todas sus consecuencias: es muy difícil
defender a quien ha caído precisamente por haber pasado de todo. De ahí lo de
Santa Bárbara. Y luego, aplicarle al que te defendió, te advirtió y dio la cara
por ti, los calificativos negativos de siempre sobre «la dedicación sindical»
—tan manidos como falsos en la inmensa mayoría de los casos— es muy probable que
el tiempo que acabe dándonos a los sindicalistas la razón. Ya ven lo que da de
sí la indolencia: al final, cada uno bebe de su propia medicina.
La indolencia no es neutral: es
cómplice.
Un cinturón que no sujeta no es un
detalle: es un riesgo con tu nombre.
Callar no es prudencia: es firmar en
blanco a favor de la empresa.
Si no lo denuncias tú, lo negará ella.
No esperes a que truene para acordarte de Santa Bárbara
jueves, 27 de agosto de 2026
HISTORIA DE TUSSAM: MEMORIA DE PEZ Y EL BOSQUE QUE VOTÓ AL HACHA
Dice la canción que la distancia hace el olvido. Aquí no ha hecho falta ni la distancia: con el paso de una tarde de bochorno ya se nos ha olvidado hasta lo que juramos no olvidar jamás. Aquello que algunos maquillaron de "guerra civil" en la empresa duró, en realidad, menos que una candela de papeles un día de viento: prende, hace ruido, y se disuelve en el aire en menos de un periquete, sin dejar ni ceniza que incomode a nadie.
Tenemos memoria de pez,
sí. Pero que nadie se confunda: no es un rasgo genético de la plantilla actual,
por mucho que algunos veteranos —esos que llevan tiempo buscando la salida
digna sin encontrarla— se empeñen en repetirlo para justificar su propio
borrado de la pomada. El olvido selectivo lleva aquí décadas de rodaje, y ya lo
vivimos, clavadito, en etapas anteriores. Refresquemos la memoria, que para eso
están los archivos y no las excusas.
Empecemos por la Expo: un
convenio firmado a la baja y con las prisas de quien tiene un tren que coger,
mientras los negociadores de otras empresas municipales —esos a los que sí se
les permitió sentarse a negociar en serio— doblaban las cantidades conseguidas
aquí. El curro más grande de la historia de Tussam, rematado a precio de
saldo... y firmado, cómo no, con el respaldo entusiasta de ese sindicato que
opera mejor entre bambalinas que en la mesa, prestando desde las sombras sus
servicios preferentes a la empresa. Aquí lo llamamos, con cariño, "el del
coloraó": el que nunca da la cara pero siempre encuentra la manera de
aliarse con otros para que la empresa salga ganando.
¿Y el PEL? Ah, el PEL. Un
pacto de eficacia limitada, solo para afiliados y voluntarios, cocinado a toda
prisa justo después de que la plantilla, en referéndum, dijera NO a la propuesta de convenio. Lástima
que en el minuto uno, casi toda la plantilla corrió a adherirse
voluntariamente, como cachorros a la primera llamada del poderoso caballero ¡!!menos
da una piedra!! Que pensarían, porque eso de pensar que con un plantón se meterían
el PEL por el orto, eso ya es mucha rebeldía y dignidad. En el minuto noventa,
solo unos pocos seguíamos plantados, negándonos a tragar aquel atraco a la
democracia con nocturnidad y alevosía. Que quede escrito: hubo quien no se arrodilló ni vendió su dignidad por 30 miserables euros (5.000 Pts de las de
entonces)
Después llegó el
sangrante convenio de las 7 horas, un titular precioso para quien venía de
jornadas de hasta 8:32 —qué generosidad, qué avance histórico, se aplaudían
solos—, pero que en la letra pequeña, en esa "B" que nadie leyó en
voz alta, se escondía la reducción de
22 servicios diarios. Hacer el mismo trabajo con menos gente,
disfrazado de conquista social: toda una estafa vestida de traje de postín.
Hicieron falta unos paros parciales de ASC para dar al traste con el invento y,
de paso, con la ocurrencia paralela de sustituir las mamparas por cámaras. Que
cada cual imagine ese futuro alternativo: la pandemia, el Covid, y nosotros sin
mamparas porque a alguien le pareció más barato vigilarnos que protegernos.
También aquí, como con el PEL, unos cuantos aguantamos el pulso y obligamos a
la marcha atrás. De nada.
Y ya que estamos
desempolvando el álbum familiar: ¿a nadie le suena la etapa 2004-2016? La más
convulsa de la historia de Tussam, sí, pero también la más prolífica: un 80% de
cumplimiento de los compromisos adquiridos en las elecciones sindicales.
Compárese con el 10% —cuando llega— de la etapa que la sustituyó, adornada
además con campañas que ni se molestan en presentar proyecto sindical alguno,
más allá de dedicarse a criticar y desprestigiar a quienes sí tomaron la
iniciativa. Cómodo, el discurso de quien no arriesga nada y solo sabe apuntar
con el dedo a quien sí lo hizo.
Cerremos el álbum con los
acuerdos de Feria a la baja, firmados por otros, y que se llevaron por delante
subidas salariales ya pactadas con nosotros anteriormente en convenio; con los
24 fines de semana convertidos en un "ya veremos" que, en la
práctica, te quita dos fines de descanso al año sin que nadie lo anuncie por
megafonía; y, sobre todo, con el año pasado, cuando la presión por las
agresiones se convirtió en una “obligada” manifestación frente al Parlamento el
único día en que en el edificio solo quedaba... la persona que limpia los
baños. De las agresiones ya no se acuerda nadie. Y del asunto de agentes de la
autoridad, que se dejó apuntado en 2016 solo para empujarlo lo justo y dejarlo
morir de inanición, incluso cuando parecía que iba a resucitar, mejor ni
hablamos: silencio de cementerio.
Todo continúa, la vida
sigue, aquí no pasa nada. Lo único que nunca se olvida es la matraca de que
"todos somos iguales", cuando es evidente que no lo somos: es la
coartada perfecta de quien ha decidido mirar para otro lado, votar al verdugo o
hacer demagogia barata para lavarse la conciencia. Mala suerte: la conciencia
no se lava con eslóganes, porque para bien o para mal eres tú quien decide su
futuro con tu voto.
Y el bosque votó al
hacha, porque, aunque la veía trabajar día tras día, decidió que era de los
suyos: total, tenía el mango de madera. Lógico, tratándose de seres vegetales.
La pregunta, compañeros, es; ¿de qué madera estamos hechos nosotros si se ha
demostrado que cuando les apretamos se mueven?...tenga…a ustedes!!
martes, 25 de agosto de 2026
LOS «PIDE TAXIS» AFLORAN CUANDO NO ESTA EL ALFA
LOS HECHOS
La “fascinación” —léase ineptitud, o algo peor— se ha extendido a
más departamentos. Porque lo que está pasando no es normal: es una tomadura de
pelo con manual de instrucciones.
En los tiempos del calvo y del chato ya tenían la costumbre de
llamar a los trabajadores a sus teléfonos particulares para soltarles “malas
noticias”, a ser posible en viernes, la víspera de vacaciones o, si se
terciaba, dentro de las propias vacaciones. Pues bien: la empresa recupera la
vieja táctica de los “pide taxis”, y no por casualidad.
Tenemos constancia de varios compañeros a los que el Departamento
de Personal ha llamado, precisamente, durante sus vacaciones o el viernes
previo a su descanso, solo para exigirles que se presenten con un representante
sindical. A nosotros esas llamadas nos importan lo mismo que el frío del año
pasado, para eso estamos. Pero al trabajador que no vive de memorizar
procedimientos, esa llamada le arruina el fin de semana entero: ansiedad
gratuita, cortesía de la empresa, hasta que por fin se celebra la reunión.
Y el remate: al final resulta que después de tenerles en vilo, les
dicen que “se ha decidido no seguir
adelante” con la pamplina inventada. Es decir, disfrutan haciendo sufrir a
su propia plantilla para después lavarse las manos diciendo que, antes de abrir
expediente, hablan con el personal. Con matices: si en esas reuniones furtivas
no cambia nada de los hechos inicialmente había, ¿por qué deciden cerrar el
asunto de repente tras molestarles y hacerles sentir ansiedad? ¿Y por qué no
llaman antes al sindicato correspondiente para que gestionemos nosotros el
aviso, más aún cuando exigen que el trabajador venga acompañado de un
representante sindical? Todo muy calculado para vestir de procedimiento lo que
es, lisa y llanamente, una encerrona.
Lo más revelador —y esto ya roza el cinismo institucional— es que
esto ocurre siempre cuando el alfa de la manada está de vacaciones: el único
con capacidad real de decisión, el único que atiende al sindicato fuera de
jornada, al menos a ASC, y el
único que con el que podríamos frenar el despropósito antes de que empiece. Eso
no es mala suerte, es método. Y el método, cuando es sistemático, deja de
ser torpeza y empieza a ser estrategia.
MARCO LEGAL: POR QUÉ
ESTO NO ES “COSTUMBRE DE LA CASA”, ES UNA INFRACCIÓN
Que quede claro, porque a la empresa le conviene que lo olvidéis:
vuestro tiempo libre es vuestro, no un anexo del horario laboral disponible a
demanda del Departamento de Personal.
— Artículo 88, Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de
Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales — reconoce
expresamente el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2018-16673
— Artículo 20 bis, Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto
Legislativo 2/2015) — incorpora ese derecho como derecho laboral exigible: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430
— Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos
Laborales — obliga a la empresa a evitar riesgos psicosociales, no a
provocarlos como método de gestión: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292
Someter a un trabajador a una llamada amenazante en su día libre,
para citarlo con representante sindical por algo que luego “se archiva”, no es
un desliz administrativo: es una vulneración de derechos que, de reiterarse,
deja de ser un incidente aislado y pasa a ser un patrón sancionable. Que quede
constancia: esto se está documentando, con fechas y llamadas, para trasladarlo
a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
QUÉ HACER SI OS
LLAMAN
1.º La empresa no puede molestaros en vuestro tiempo libre.
Cualquier llamada de este tipo sin vuestro consentimiento vulnera la ley de desconexión digital, algo que estos
sinvergüenzas ya deberían saber y, si no lo saben, es su problema, no el
vuestro.
2.º Si os llaman, interrumpid y preguntad si es asunto de trabajo.
Si dicen que sí, respondéis: “Respecto a
lo que me comentabas, te recuerdo que estoy fuera de mi horario laboral”, y
añadís, con toda la amabilidad del mundo, que no queréis tratarlo por teléfono
y que contacten por correo electrónico. Que quede por escrito, que eso es lo
que les incomoda.
3.º Grabad la conversación, por si hay que llevarlos ante la
judicatura o la Inspección de Trabajo. Guardad mensajes, audios de WhatsApp,
correos o grabaciones donde consten las amenazas o los requerimientos. Un papel
no se puede negar después; una llamada “que
nunca existió”, sí…no les des ventaja.
Es así de sencillo: no les escuchéis y colgad el teléfono. Eso sí,
avisad al sindicato, porque estamos haciendo acopio de estas canalladas para
llevarlas en bloque a la Inspección de Trabajo, donde ya consta una denuncia
por lo de las mangueras del Karsan y la “no”
formación. La reiteración de estos hechos va a suponer una multa considerable
para la empresa, y esta vez con expediente documentado, no con “él dijo, ella
dijo, etc.”. Recordad: no hay
represalias por denunciar, y para quien no conozca los procedimientos
en Tussam, vuestro nombre no aparece en ningún sitio, porque es el sindicato
quien denuncia ante la Inspección. Vosotros no ponéis la cara, la ponemos
nosotros.
LO QUE NO VAMOS A
CALLAR
Al margen de las gestiones que ya estamos haciendo con gerencia,
no olvidéis una cosa: esto es una EMPRESA PÚBLICA, pagada con dinero público,
donde sobran caciques inútiles y enchufados jugando a intimidar a la plantilla
cuando su jefe se va de vacaciones. De que caigan, ya nos encargamos nosotros.
Y de que quede constancia de cada llamada, también.
Cortita
y al pie.
lunes, 24 de agosto de 2026
LA SEMANA EMPIEZA CALENTITA PARA LOS CONDUCTORES (Y NO ES POR EL VERANO)
La semana comienza tal y como acabó la anterior: calentita. Os ponemos en conocimiento del resultado de la reunión que hemos mantenido esta mañana con el gerente sobre los siguientes asuntos — agárrense, que vienen curvas. Literalmente.
1º.- DESVÍOS: MASTERCLASS DE
MOVILIDAD IMPOSIBLE
Ya
advertíamos, con la paciencia de quien avisa por enésima vez, de la inutilidad
manifiesta de la cadena de mando en materia de desvíos. Pues bien: queda
corroborada con la nota de aviso de corte de la calle Éfeso. El mismo "Séneca"
que ha decidido meter los conos desde la Solea hacia Greco es, no por
casualidad, el mismo estratega que juraba y perjuraba que los autobuses de la
línea 10 no cabían por la calle Cazón — que, dato curioso, tiene exactamente el
mismo giro que el tramo de Mejillón a Pintarroja. La coherencia, ya se sabe, no
es lo suyo.
Y
por si fuera poco, el genial invento de desviar los buses por el carril de
Tranvibus —que, en teoría, solo pueden usar vehículos técnicamente preparados
para ello— es otra machada más que sumar al historial de los de siempre. A ver
qué les parece esta otra genialidad: puente de las Huertas, avenida Kansas City
a buscar el Greco por la rotonda del Indio... encarando el Greco casi de frente
y, de propina, cruzándonos con la línea 21 en plena curva. Un puro deleite
técnico.
Como
sabemos que jamás van a reconocer un error —sería pedirles demasiado—, les
regalamos, gratis y sin necesidad de dar las gracias, una alternativa rápida y
sin líos de espacio: puente de las Huertas, avenida Kansas City buscando
Tesalónica, Jerusalén a buscar la ADA... cortito y al pie, como a ellos les
gusta que se lo den todo. A VER QUÉ HACE
EL GERENTE.
2º.- AMENAZAS: EL ARTE DE MORDER
LA MANO QUE TE AYUDA
El
segundo despropósito de la semana llega, cómo no, de la mano del tranvía y de
los mismos protagonistas de siempre. Resulta que existe personal de
mantenimiento que cobra específicamente por el cambio de agujas cuando hay
alguna incidencia en la línea. Y resulta también —sorpresa— que el jefe envía a
una supervisora a decirle a los conductores del tranvía que cambien las agujas
porque hay una manifestación convocada.
El
inútil de turno, ajeno por completo a que los compañeros llevan meses
colaborando de buena fe en casos urgentes e imprevistos mientras se negocian
las nuevas funciones, decide que lo justo es abrirles expediente. Y todo ello a
pesar de que las manifestaciones se convocan con diez días de antelación como
mínimo, así que de "imprevisto" tiene lo mismo que nosotros de
sorprendidos.
Pero
no queda ahí la cosa: al final, quien terminó cambiando las agujas fue
precisamente el oficial que cobra por ello. ¿Estaremos ante un episodio más de
sinvergonzonería de mando? ¿De chulería, tal vez? No cabe duda de que la
inutilidad manifiesta sigue haciendo escuela. A VER QUÉ HACE EL GERENTE.
3º.- TRATO DESCONSIDERADO:
REINCIDENCIA CON MEDALLA
Esta
semana hemos vuelto a presenciar la enésima "pasada de frenada" de
una supervisora ya reincidente en estas lides —a este paso le van a dar un
carné de socia honorífica del club—. Como no podía ser de otra manera, hemos
solicitado la puesta en marcha del protocolo de acoso, tal y como ya hicimos en
su día con algún que otro controlador.
Mientras
se dilucida este asunto, os recordamos que no tenéis por qué soportar que
ningún mando os levante la voz ni os falte al respeto. Por eso os invitamos a
que grabéis todas las conversaciones con esos individuos e individuas conocidos
por su poquísima vergüenza. El resto lo dirán los tribunales, porque no cabe
duda de que apostamos por llevar esto al juzgado: así se les acaban las
chulerías a los pamplineros y pamplineras de turno. A VER QUÉ HACE EL GERENTE.
4º.- CARRIL BUS RONDA TAMARGUILLO:
EL ARTE DE OLVIDAR LO OBVIO
Como
habréis podido comprobar, en el tramo de la Ronda del Tamarguillo entre Ramón y
Cajal y Ruperto Chapí, recién asfaltado, se han "olvidado" de pintar
el carril bus. Un despiste de nada, vaya. En la conversación con el gerente,
este ha llamado a Urbanismo delante de nosotros, y allí les han confirmado que
ha sido un error de la empresa encargada del repintado, que lo subsanarán en
breve.
Resulta
cuando menos lamentable que, teniendo un área de Planificación con un amplio
equipo de supervisores, nadie detecte estas anomalías antes de que tengamos que
señalarlas nosotros. Pero bueno, EL
GERENTE ADVERTIDO ESTÁ, que para algo se lo hemos dicho con nombres y
apellidos de calle incluidos.
Hasta aquí otra entrega más de otro verano más en el que parece que solo a ASC le preocupa lo que afecta a los conductores. Cosas de la edad, será.
viernes, 21 de agosto de 2026
NUEVE VERANOS IGUALES (Y VAN...) ¿TE VA LA MARCHA?
Vosotros veréis. Nosotros, mientras tanto, seguimos remando…pero ya cansados, así que: Cortita y al pie...los boleones que los corra a quienes corresponde.
miércoles, 19 de agosto de 2026
HISTORIA DE UN “NO” QUE SIEMPRE ACABA EN “SÍ, PERO CON UTE”
Dicen que en Tussam nunca se privatiza nada. Lo dicen ellos, los que reparten “PLAZAS” donde antes ponía “VACANTES”, los que llaman “colaboración público-privada” a lo que toda la vida se llamó entregar la vaca y quedarse ordeñando el aire. Repasemos la hemeroteca, que para eso está, y que cada cual saque sus propias conclusiones... la interpretación, como siempre, os la dejamos a vuestro libre albedrío.
2018.
La línea que se disfrazó de excepción.
Empezamos por lo pequeño,
que es como empiezan siempre estas cosas: “solo son dos líneas, hombre, no
exageréis”. La 16 y la C6, rutas de Valdezorras a Ponce de León y al aeropuerto
viejo, llevaban años en manos de concesionarios privados —primero Amarillos
S.L., luego Damián Millán, después Casal S.L.—, y una petición ciudadana de
enero de 2018 lo retrataba sin anestesia: fines de semana sin nadie en la
empresa privada, un solo autobús donde hacían falta dos, y hasta los botones de
emergencia tapados, no fuera que el usuario se acostumbrara a pulsar cosas.
Cinco millones de euros públicos, calculaban, podían haberse quedado en casa en
vez de salir de excursión al bolsillo ajeno. Pero bueno, “son solo dos líneas”.
Fuente
2020.
El aeropuerto como puerta de servicio.
Con Espadas de alcalde y
la pandemia de coartada perfecta, el “Plan 8” de reactivación turística coló,
letra pequeña incluida, el compromiso municipal de “facilitar la puesta en
marcha de un servicio privado de autobús” para el aeropuerto, en cuanto la
demanda se recuperase, se entiende. Es decir: que el autobús público se coma
las pérdidas cuando no viaja nadie, y que el privado se lleve el pasaje cuando
el chollo vuelve a estar servido. Certificado de defunción de la gestión
pública, redactado por la propia gestión pública, con membrete oficial. Entre
2015 y 2019 el aeropuerto había crecido un 75% y Tussam un 89,52%, para quien
todavía necesite datos antes de repartir la empresa por fascículos. Fuente
De
aquellos polvos, estos lodos: la campa que ya es de Casal.
Y llegamos a hoy, que no
es que el pasado se repita, es que ni se ha ido. La campa donde ahora se cuela
“por cojones” la calle Siete pertenece a Casal, la misma Casal que en febrero
de 2027 presentará su “Bus del Centenario” —su centenario, no el nuestro, que
quede claro, que aquí cada uno celebra sus cien años con el dinero de quien
puede— con foto incluida del jefe de la aldea abrazado al jefe de la empresa.
No hace falta ser muy suspicaz, solo tener ojos y algo de memoria histórica,
dos cosas que aquí escasean más que un botón de emergencia sin tapar. Fuente
El
bus autónomo de Cartuja, o cómo saltarse los estatutos sin que ladre nadie.
Mientras tanto, el jefe
de la aldea permite el bus autónomo por el entorno de Cartuja pasándose los
estatutos de Tussam por donde amargan los pepinos, y el silencio que se escucha
no es respeto, es entrenamiento. A base de mirar para otro lado se aprende a no
ver, y a base de no ver se aprende a no ladrar. Los cachorros del soez, machos
y hembras con rodilleras de serie, ya lo tienen aprendido de sobra.
Y
mientras se privatiza, que no falte discurso de “más plantilla”.
En noviembre de 2025
hasta Sumar Andalucía tuvo que salir a decir lo evidente: que Tussam necesita,
como mínimo, un tercio más de autobuses de los que tiene, que se han sumado
servicios especiales —traslados al Betis incluidos— sin sumar ni personal ni
flota, y que “no se puede pedir excelencia a una plantilla agotada”. Nadie
habla de privatizar cuando puede hablar de “optimizar recursos”, que suena
mejor en la nota de prensa y mancha menos la conciencia. Fuente
El
telón de fondo municipal, por si a alguien le quedaba alguna duda.
Y para quien piense que
esto es cosa solo de autobuses, ahí tienen a Sanz defendiendo con la boca
pequeña la externalización de la limpieza de los colegios —300 puestos
municipales que según la oposición desaparecen, 25 millones frente a los 9 que
costaría lo público con 80 contrataciones nuevas—, con la plantilla municipal
saliendo a la calle el 19 de febrero de 2026 y una huelga indefinida ya
anunciada para abril. La foto se repite en cada empresa pública del
Ayuntamiento como una fotocopia mal hecha: primero se infrafinancia, luego se
dice que “no funciona”, y al final se llama al de siempre para que lo
arregle... cobrando, claro. Fuente 1 · Fuente 2
Nosotros
ya avisamos, no es la primera vez.
Que conste que esto no
nos coge de nuevas. Ya en 2019 contábamos aquí la “Historia de Tussam. El
pelota”, y en 2022 preguntábamos sin rodeos si “la repetiríamos para lo malo”,
recordando cómo de aquella Tussam-departamento municipal se pasó a
Tussam-empresa, cómo desapareció la figura del cobrador y cómo el ahorro de la
empresa se convirtió en propina para el trabajador. En 2025 volvimos a
insistir, “la decisión de los trabajadores”, avisando de que el sindicalismo de
bolsillo y las individualidades de “come-zanahorias” allanan el camino a quien
de verdad quiere trocear esto. Quien no lee su propia historia está condenado,
como mínimo, a que se la reescriban otros. 2019 · 2022 · 2025
Para
terminar, que no os la den con queso.
No hay privatización que
se anuncie con ese nombre, como no hay perro que se anuncie mordiendo. Se
anuncia con “colaboración”, con “eficiencia”, con “centenario”, con “plan de
reactivación” y con “PLAZA” en mayúsculas para que suene a algo que no es. Diez
años largos llevan afinando la técnica: una línea aquí, un plan turístico allá,
una campa que cambia de dueño, un bus autónomo que se salta estatutos, un
centenario ajeno celebrado con foto propia. Cortita y al pie, que no se le
pierda a nadie la vista... que es, a estas alturas, lo único que a algunos les
va quedando sano.
martes, 18 de agosto de 2026
DE PERROS, PERRAS Y RODILLERAS
Llamar perro a alguien, hay veces, puede ser hasta un elogio… «ese
tipo es perro viejo»… aunque también se usa el término para llamar a alguien
«flojo» y, cómo no, también se usa para calificar a alguien de despreciable,
ruin, desleal o que obra con maldad y poca ética. Elogio o insulto, según quién
lo lleve puesto y según a quién muerda. Usado también en femenino, abundaríamos
en otros términos que no son de interés para este texto. ¿O sí?
Nosotros lo vamos a usar en este texto, y no por capricho: porque
es la palabra que mejor describe a quien, teniendo dueño, ladra hacia dentro y
calla hacia fuera. Dejamos a vuestro albur la aplicación de algunas de las
acepciones indicadas. Nosotros ya tenemos la nuestra clara.
Veréis, y vamos por partes: el perro o la perra que se salta un
mandato de prevención para beneficiar a alguna organización, o para perjudicar
a la promotora de los
vinilos en el tranvía, es sencillamente de corte fascistoide. No es un
desliz, no es un despiste: es la seguridad de los trabajadores puesta al
servicio de un interés ajeno, y eso tiene nombre. La aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os
la dejamos a vuestro libre albedrío.
También podríamos decir que el perro o la perra que ha consentido
—¿otra vez los Ivecos con trato de favor?— que
los nuevos Ivecos circulen sin revisar el cumplimiento de las medidas
preventivas decididas en materia de la mampara, permitiendo su apertura sin
que el autobús esté parado, es sencillamente deleznable. Deleznable y cómodo:
mientras nadie se accidente, que ruede el autobús y que ruede la cabeza de otro
si algo pasa. La aplicación de cualquier
acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío
El perro o la perra que ha decidido que a los conductores no se
les dé formación sobre los vehículos nuevos,
dejando la misma a un PDF que tengas que leerte en tu tiempo libre —de tu
bolsillo y de tu tiempo, que la empresa no regala ni el wifi, por lo que no tenéis
obligación de realizar tareas para las que no
os han formado—, contrasta con los cursos presenciales que sí reciben los
administrativos cuando Word cambia de interfaz, o los mecánicos cuando cambia
un modelo de pinza de freno. La formación se dosifica según a quién le toque el
volante, no según el riesgo. Ese mismo perro o perra es quien te dice que
enchufes los Karsan saltándose las mínimas reglas en materia preventiva, de lo
que tendrá que dar cuenta —algún día, esperamos que pronto— ante la Inspección
de Trabajo. La aplicación de cualquier acepción
del término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío
El
perro o la perra que oculta datos a los delegados de Prevención en materia de
agresiones, no comunicándolo a través de Saetip, ya riza el rizo. Ocultar
una agresión no es un olvido administrativo: es borrar del mapa a quien la
sufrió para que no exista en ninguna estadística que incomode. Personajes y
«personajas», todos ellos enchufados, porque no hay ni uno ni una que haya
accedido a su plaza —porque a estos no les ponen eso de «vacantes»— sin ponerse
antes las correspondientes rodilleras. La
aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a
vuestro libre albedrío
Del perro o la perra que ha dejado sin servicio, sin
acceso al centro de salud, al barrio de San Jerónimo, porque le falta lo
mínimo que hay que tener para exigir que las empresas privadas hagan su trabajo
coordinándolo con la prestación del servicio —y en cambio deja que estas le
digan a Tussam que se busque la vida—, y del perro o la perra que va a ver las
alternativas y dice que los autobuses no caben, ya es de traca: de una
inteligencia y una capacidad sobrenaturales, de rodillera cum laude. A un
barrio entero sin bus para ir al médico, y la excusa es que «no caben». No
caben las excusas, eso es lo que no cabe. La
aplicación de cualquier acepción del término, como hemos dicho, os la dejamos a
vuestro libre albedrío
El alfa de la manada de perros, mientras tanto, remojándose el
culo —como ya dijimos— en las aguas del Mediterráneo, vegetando, viviendo de
las rentas y dejando el mando a los perros y perras cachorros, todos del camaleónico
puño y la rosa, colocados por el anterior alfa de la manada y por lo que se ve,
protegidos extrañamente por los de la gaviota. La manada cambia de careta, pero
el collar y la correa son siempre los mismos, y el amo también. La aplicación de cualquier acepción del
término, como hemos dicho, os la dejamos a vuestro libre albedrío
Para terminar y sin ánimo de acritud alguna —pues desconocemos qué
hacen el resto de sindicatos—, vosotros veréis si la acepción del término es
susceptible de aplicarse en este último caso, también os la dejamos a vuestro
libre albedrío. Nosotros, mientras tanto, seguiremos llamando a las cosas —y a
los perros— por su nombre.
Nota: esta publicación no pretende insultar a nadie. El uso del
término «perro» o «perra» a lo largo de este texto es solo un recurso retórico
para transmitir el grado de indignación que nos producen los hechos relatados.
Si alguno de los aludidos se siente incómodo con la expresión, que sepa que esa
es, en parte, la intención: que sienta, aunque sea de forma pasajera, una
indignación parecida a la que sentiríamos nosotros si se nos tratara como
incultos, como si no fuéramos capaces de entender lo que ocurre a nuestro
alrededor.
domingo, 16 de agosto de 2026
COMPROMISO O SACRIFICIO: LA ETERNA TRAMPA DEL PANCISMO
Cuando se habla de compromiso, hay que entrar en todo su contexto, porque lo que para unos es compromiso, para otros es sacrificio. Y entre esas dos palabras cabe media plantilla.
Ayer, en un debate en las redes, se departió sobre ello con posturas divergentes… los que siempre están se quejan de los que no están; los que van a veces dicen que hacen lo que pueden dentro de sus posibilidades; y los que no están, simplemente, callan. Ese silencio, por cierto, también dice mucho: a veces no es indiferencia, es vergüenza torera, y la vergüenza torera, bien mirada, ya es una semilla de compromiso que solo espera quien la riegue.
¿A quién hay que defender, pues? Ese es el eterno dilema, dado que, como sindicato, la obligación es defender a todos, y la obligación de todos es acudir a las llamadas sindicales… no hay dudas, incluso los propios estatutos obligan a estar. Pero, ¿por qué no actúa el sindicato abriendo expedientes disciplinarios a quien falta? Sencillamente, porque generaría más problemas y ni una sola solución al problema de fondo: la falta de participación. El palo nunca convenció a nadie de nada; a lo sumo, lo convence de esconderse mejor la próxima vez.
Hay sindicatos que cobran cuotas de negociación, es decir, negocian gratis solo a quienes están y se mojan… Así, los que no están no se benefician del esfuerzo de los que sí lo hacen… Es una solución, lo que pasa es que, como en los ERE, siempre se cuelan intrusos, y eso es aún más dañino que el propio pancismo, porque corrompe hasta la excepción que confirmaba la regla.
Nosotros seguimos entendiendo esta cuestión desde el ámbito pedagógico: lanzando mensajes de compromiso y participación solidaria, explicándolo con paciencia de picapedrero, sin buscar ganadores ni perdedores, sin víctimas ni culpables, siempre con el ejemplo por delante. Porque hay algo que la estadística sindical nunca recoge y que, sin embargo, es lo único que de verdad mueve a la gente: la primera vez que alguien acude a una concentración lo hace casi siempre porque vio a otro compañero ir antes. El compromiso, como los buenos hábitos, se contagia mucho más de lo que se ordena.
El gran hándicap, sin duda, es la falta de colaboración sindical: no hay quien fomente esa participación; al contrario, algunos se sitúan como buitres para captar al descontento y meterlo en el redil de la complacencia, con aquello de "no hace falta que te mojes, que para eso estamos nosotros". Bonita jaula de oro, tan cómoda que ni rejas necesita: el propio cobijado se convence de que fuera hace más frío del que hace.
Históricamente lo hemos visto con los dos grandes sindicatos: usaron la rebeldía y el compromiso de los trabajadores para hacerse grandes, y después les crearon dependencia a través de un falso halo de pertenencia al grupo, cuando la realidad es que solo buscaban mantener sus feudos como dirigentes. Dame pan y dime tonto, que dirían los más pancistas… y con razón, si el pan solo lo ganan otros.
Insistimos: aquí no hay buenos ni malos, hay simplemente distintos momentos vitales, distintas cargas, distintos miedos. Nosotros somos más de de eso de la conciencia interna, de hacer lo justo, de poner nuestro granito de arena, y ahí es donde merece la pena insistir, no en el reproche: ¿serías capaz de hacer lo correcto sin estar obligado a ello? Porque se dice que la conciencia está en lo que haces cuando nadie te ve… y esa pregunta, hecha con cariño, remueve más que cualquier expediente.
Y aquí, para terminar, tiramos de ego, bien entendido, claro, porque el ego bien administrado también construye. Hay trabajadores que, tras años de perfil bajo, se han asomado por fin a una asamblea general y han descubierto —para su propia sorpresa— lo que se siente al hablar de tú a tú con quien decide sobre tu sueldo y tu vida. Ese primer paso, aunque llegue tarde, vale tanto como el de quien nunca dejó de darlo, porque lo importante no es cuándo se empieza, sino que se empieza. Quien ha estado desde el principio sentirá siempre el orgullo íntimo de haber sido partícipe de los logros y las batallas, un orgullo que no se puede fingir ni pedir prestado; pero esa misma dignidad está abierta, hoy mismo, a quien decida cruzar la puerta por primera vez.
Yo sí he estado, estoy y estaré… por mí y por todos mis compañeros… desde el principio hasta el final. De estos aún quedamos muchos, y a buen seguro que, con el ejemplo, seremos más. Incluso, y sobre todo, esos que todavía no han tenido la suerte, por falta de ejemplos, de descubrir el poder que tienen entre las manos, a buen seguro se sumaran a la causa.
Nota: el presente texto constituye una reflexión de carácter general y pedagógico sobre la participación labral y sindical, sin ánimo de señalar, juzgar ni menoscabar a ningún trabajador o trabajadora en particular. ASC reitera su compromiso de defender a la totalidad de la plantilla, esté o no afiliada, y su vocación de invitar al compromiso desde el ejemplo y no desde el reproche...eso si, los primeros siempre seran los que siempre estan.

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