Después de lustros contándoos lo mismo cada verano, ha llegado el momento de rendirse a la evidencia y subirse, por fin, al carro de los elegidos: el de la mediocridad, la desgana y el cero compromiso, que es lo que de verdad cotiza estos días. El trabajo, la preparación, la constancia, la información y las ganas de currar han quedado relegados a nota a pie de página. Esta semana, con los datos en la mano, podemos certificar que el modelo de sindicalista flojo, sumiso al poder, inútil y aprovechado no solo sobrevive: ha ganado por goleada.
Los pocos que aún no hemos hecho las maletas hacia ese modelo empezamos a estar cansados. No hemos copiado el patrón ni nos hemos sumado a la deriva —que quede claro—, pero cansancio, lo que se dice cansancio, ya vamos acumulando el suficiente como para escribirlo en voz alta.
Esta semana ha tenido de todo: una supervisora tan inútil como déspota exhibiendo su poquísima vergüenza sin el menor sonrojo; una plantilla instalada en la indolencia frente a una deriva hacia la privatización que los poderes ya no disimulan; y, para rematar, el espectáculo de ver cómo, tras la petición conjunta de los cinco sindicatos de mantener la segunda lanzadera de verano e incluirla en el convenio, empiezan a circular escritos que buscan colgarse medallas ajenas. Porque, claro, improvisar sin planificación y mover ficha según convenga electoralmente no puede ser bueno para el movimiento sindical... aunque, ojo, es el modelo que más parece venderse ahora mismo y, lo peor, que la plantilla compra en términos generales.
Nosotros podríamos redactar un escrito técnico, documentado y sin fisuras sobre el asunto —no seríamos los primeros ni los últimos en tener argumentos de sobra—. Lo que ocurre es que en las conversaciones sindicales ya se acordó llevar este punto de forma conjunta a la próxima CMP, y no vamos a ser nosotros quienes rompamos ese principio de lealtad porque a otros les pique el gusanillo del protagonismo. Es más: vamos a apoyar sus planteamientos dentro de la negociación, a ver qué tal les sale hacer bandera de lo que se pactó hacer en equipo. Pero escrito de cara a la galería, por pura lealtad a la palabra dada, no vamos a hacer. Que cada cual cargue con su fotografía.
Conste que nada de esto es una crítica —faltaría más—, es simplemente nuestra lectura de lo que está pasando. Tampoco vamos a entrar a recordar los marrones que este verano han tenido a los conductores en cuadro, sudando la gota gorda mientras otros paseaban tranquilamente; total, a quien no le ha tocado ninguno de esos marrones estivales, la solidaridad se la trae al pairo, y así nos va.
En definitiva, una semana más, tan estival como las de los últimos nueve años, con una diferencia que no es menor: lo de los préstamos, la falta de buses, la implantación de un bus autónomo que no gestiona ni explota Tussam, que en el Ayuntamiento hablen en sus convocatorias de; “plazas” mientras aquí llevamos varias convocatorias hablando de; “vacantes”... eso es serio. Muy serio. Y a quien piense que la privatización se podrá frenar después, si no se hacen los deberes ahora, solo le decimos una cosa: frenarla ya costó lo suyo con una plantilla comprometida al 120%. ¿Alguien se imagina repitiendo la hazaña ahora? Si a día de hoy, cuando un problema no te toca directamente a ti, sencillamente pasas de largo... ¿Cómo le vas a pedir, llegado el caso, al resto de “no afectados” en los mas que previsibles despidos, que se dejen la piel por unos cuantos que sobran?
El refranero español es sabio y da para mucho: aquello de las barbas del vecino, lo de San Martín, quien a hierro mata... hay saco de sobra para aplicar a lo que estamos viviendo. Y una cosita más: el modelo de sindicalista que habéis elegido es el que tiene que sacaros las castañas del fuego cuando llegue el momento. Confiamos en que vosotros confiáis que con ellos tenéis garantizada esa capacidad de lucha... no sea que, llegada la hora, se salven ellos y el resto del barco se quede a la deriva. Que también es una opción.
Vosotros veréis. Nosotros, mientras tanto, seguimos remando…pero ya cansados, así que: Cortita y al pie...los boleones que los corra a quienes corresponde.