LOS HECHOS
La “fascinación” —léase ineptitud, o algo peor— se ha extendido a
más departamentos. Porque lo que está pasando no es normal: es una tomadura de
pelo con manual de instrucciones.
En los tiempos del calvo y del chato ya tenían la costumbre de
llamar a los trabajadores a sus teléfonos particulares para soltarles “malas
noticias”, a ser posible en viernes, la víspera de vacaciones o, si se
terciaba, dentro de las propias vacaciones. Pues bien: la empresa recupera la
vieja táctica de los “pide taxis”, y no por casualidad.
Tenemos constancia de varios compañeros a los que el Departamento
de Personal ha llamado, precisamente, durante sus vacaciones o el viernes
previo a su descanso, solo para exigirles que se presenten con un representante
sindical. A nosotros esas llamadas nos importan lo mismo que el frío del año
pasado, para eso estamos. Pero al trabajador que no vive de memorizar
procedimientos, esa llamada le arruina el fin de semana entero: ansiedad
gratuita, cortesía de la empresa, hasta que por fin se celebra la reunión.
Y el remate: al final resulta que después de tenerles en vilo, les
dicen que “se ha decidido no seguir
adelante” con la pamplina inventada. Es decir, disfrutan haciendo sufrir a
su propia plantilla para después lavarse las manos diciendo que, antes de abrir
expediente, hablan con el personal. Con matices: si en esas reuniones furtivas
no cambia nada de los hechos inicialmente había, ¿por qué deciden cerrar el
asunto de repente tras molestarles y hacerles sentir ansiedad? ¿Y por qué no
llaman antes al sindicato correspondiente para que gestionemos nosotros el
aviso, más aún cuando exigen que el trabajador venga acompañado de un
representante sindical? Todo muy calculado para vestir de procedimiento lo que
es, lisa y llanamente, una encerrona.
Lo más revelador —y esto ya roza el cinismo institucional— es que
esto ocurre siempre cuando el alfa de la manada está de vacaciones: el único
con capacidad real de decisión, el único que atiende al sindicato fuera de
jornada, al menos a ASC, y el
único que con el que podríamos frenar el despropósito antes de que empiece. Eso
no es mala suerte, es método. Y el método, cuando es sistemático, deja de
ser torpeza y empieza a ser estrategia.
MARCO LEGAL: POR QUÉ
ESTO NO ES “COSTUMBRE DE LA CASA”, ES UNA INFRACCIÓN
Que quede claro, porque a la empresa le conviene que lo olvidéis:
vuestro tiempo libre es vuestro, no un anexo del horario laboral disponible a
demanda del Departamento de Personal.
— Artículo 88, Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de
Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales — reconoce
expresamente el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2018-16673
— Artículo 20 bis, Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto
Legislativo 2/2015) — incorpora ese derecho como derecho laboral exigible: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430
— Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos
Laborales — obliga a la empresa a evitar riesgos psicosociales, no a
provocarlos como método de gestión: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292
Someter a un trabajador a una llamada amenazante en su día libre,
para citarlo con representante sindical por algo que luego “se archiva”, no es
un desliz administrativo: es una vulneración de derechos que, de reiterarse,
deja de ser un incidente aislado y pasa a ser un patrón sancionable. Que quede
constancia: esto se está documentando, con fechas y llamadas, para trasladarlo
a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
QUÉ HACER SI OS
LLAMAN
1.º La empresa no puede molestaros en vuestro tiempo libre.
Cualquier llamada de este tipo sin vuestro consentimiento vulnera la ley de desconexión digital, algo que estos
sinvergüenzas ya deberían saber y, si no lo saben, es su problema, no el
vuestro.
2.º Si os llaman, interrumpid y preguntad si es asunto de trabajo.
Si dicen que sí, respondéis: “Respecto a
lo que me comentabas, te recuerdo que estoy fuera de mi horario laboral”, y
añadís, con toda la amabilidad del mundo, que no queréis tratarlo por teléfono
y que contacten por correo electrónico. Que quede por escrito, que eso es lo
que les incomoda.
3.º Grabad la conversación, por si hay que llevarlos ante la
judicatura o la Inspección de Trabajo. Guardad mensajes, audios de WhatsApp,
correos o grabaciones donde consten las amenazas o los requerimientos. Un papel
no se puede negar después; una llamada “que
nunca existió”, sí…no les des ventaja.
Es así de sencillo: no les escuchéis y colgad el teléfono. Eso sí,
avisad al sindicato, porque estamos haciendo acopio de estas canalladas para
llevarlas en bloque a la Inspección de Trabajo, donde ya consta una denuncia
por lo de las mangueras del Karsan y la “no”
formación. La reiteración de estos hechos va a suponer una multa considerable
para la empresa, y esta vez con expediente documentado, no con “él dijo, ella
dijo, etc.”. Recordad: no hay
represalias por denunciar, y para quien no conozca los procedimientos
en Tussam, vuestro nombre no aparece en ningún sitio, porque es el sindicato
quien denuncia ante la Inspección. Vosotros no ponéis la cara, la ponemos
nosotros.
LO QUE NO VAMOS A
CALLAR
Al margen de las gestiones que ya estamos haciendo con gerencia,
no olvidéis una cosa: esto es una EMPRESA PÚBLICA, pagada con dinero público,
donde sobran caciques inútiles y enchufados jugando a intimidar a la plantilla
cuando su jefe se va de vacaciones. De que caigan, ya nos encargamos nosotros.
Y de que quede constancia de cada llamada, también.
Cortita
y al pie.