martes, 25 de agosto de 2026

LOS «PIDE TAXIS» AFLORAN CUANDO NO ESTA EL ALFA

 LOS HECHOS

La “fascinación” —léase ineptitud, o algo peor— se ha extendido a más departamentos. Porque lo que está pasando no es normal: es una tomadura de pelo con manual de instrucciones.

En los tiempos del calvo y del chato ya tenían la costumbre de llamar a los trabajadores a sus teléfonos particulares para soltarles “malas noticias”, a ser posible en viernes, la víspera de vacaciones o, si se terciaba, dentro de las propias vacaciones. Pues bien: la empresa recupera la vieja táctica de los “pide taxis”, y no por casualidad.

Tenemos constancia de varios compañeros a los que el Departamento de Personal ha llamado, precisamente, durante sus vacaciones o el viernes previo a su descanso, solo para exigirles que se presenten con un representante sindical. A nosotros esas llamadas nos importan lo mismo que el frío del año pasado, para eso estamos. Pero al trabajador que no vive de memorizar procedimientos, esa llamada le arruina el fin de semana entero: ansiedad gratuita, cortesía de la empresa, hasta que por fin se celebra la reunión.

Y el remate: al final resulta que después de tenerles en vilo, les dicen que “se ha decidido no seguir adelante” con la pamplina inventada. Es decir, disfrutan haciendo sufrir a su propia plantilla para después lavarse las manos diciendo que, antes de abrir expediente, hablan con el personal. Con matices: si en esas reuniones furtivas no cambia nada de los hechos inicialmente había, ¿por qué deciden cerrar el asunto de repente tras molestarles y hacerles sentir ansiedad? ¿Y por qué no llaman antes al sindicato correspondiente para que gestionemos nosotros el aviso, más aún cuando exigen que el trabajador venga acompañado de un representante sindical? Todo muy calculado para vestir de procedimiento lo que es, lisa y llanamente, una encerrona.

Lo más revelador —y esto ya roza el cinismo institucional— es que esto ocurre siempre cuando el alfa de la manada está de vacaciones: el único con capacidad real de decisión, el único que atiende al sindicato fuera de jornada, al menos a ASC, y el único que con el que podríamos frenar el despropósito antes de que empiece. Eso no es mala suerte, es método. Y el método, cuando es sistemático, deja de ser torpeza y empieza a ser estrategia.

MARCO LEGAL: POR QUÉ ESTO NO ES “COSTUMBRE DE LA CASA”, ES UNA INFRACCIÓN

Que quede claro, porque a la empresa le conviene que lo olvidéis: vuestro tiempo libre es vuestro, no un anexo del horario laboral disponible a demanda del Departamento de Personal.

— Artículo 88, Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales — reconoce expresamente el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2018-16673

— Artículo 20 bis, Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto Legislativo 2/2015) — incorpora ese derecho como derecho laboral exigible: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430

— Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales — obliga a la empresa a evitar riesgos psicosociales, no a provocarlos como método de gestión: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292

Someter a un trabajador a una llamada amenazante en su día libre, para citarlo con representante sindical por algo que luego “se archiva”, no es un desliz administrativo: es una vulneración de derechos que, de reiterarse, deja de ser un incidente aislado y pasa a ser un patrón sancionable. Que quede constancia: esto se está documentando, con fechas y llamadas, para trasladarlo a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

QUÉ HACER SI OS LLAMAN

1.º La empresa no puede molestaros en vuestro tiempo libre. Cualquier llamada de este tipo sin vuestro consentimiento vulnera la ley de desconexión digital, algo que estos sinvergüenzas ya deberían saber y, si no lo saben, es su problema, no el vuestro.

2.º Si os llaman, interrumpid y preguntad si es asunto de trabajo. Si dicen que sí, respondéis: “Respecto a lo que me comentabas, te recuerdo que estoy fuera de mi horario laboral”, y añadís, con toda la amabilidad del mundo, que no queréis tratarlo por teléfono y que contacten por correo electrónico. Que quede por escrito, que eso es lo que les incomoda.

3.º Grabad la conversación, por si hay que llevarlos ante la judicatura o la Inspección de Trabajo. Guardad mensajes, audios de WhatsApp, correos o grabaciones donde consten las amenazas o los requerimientos. Un papel no se puede negar después; una llamada “que nunca existió”, sí…no les des ventaja.

Es así de sencillo: no les escuchéis y colgad el teléfono. Eso sí, avisad al sindicato, porque estamos haciendo acopio de estas canalladas para llevarlas en bloque a la Inspección de Trabajo, donde ya consta una denuncia por lo de las mangueras del Karsan y la “no” formación. La reiteración de estos hechos va a suponer una multa considerable para la empresa, y esta vez con expediente documentado, no con “él dijo, ella dijo, etc.”. Recordad: no hay represalias por denunciar, y para quien no conozca los procedimientos en Tussam, vuestro nombre no aparece en ningún sitio, porque es el sindicato quien denuncia ante la Inspección. Vosotros no ponéis la cara, la ponemos nosotros.

LO QUE NO VAMOS A CALLAR

Al margen de las gestiones que ya estamos haciendo con gerencia, no olvidéis una cosa: esto es una EMPRESA PÚBLICA, pagada con dinero público, donde sobran caciques inútiles y enchufados jugando a intimidar a la plantilla cuando su jefe se va de vacaciones. De que caigan, ya nos encargamos nosotros. Y de que quede constancia de cada llamada, también.

Cortita y al pie.