PIEDRA DE ANOCHE..NADA DE PELIGRO PARA NADIE ¿NO?
Es cierto que muchos solo abren la boca cuando se comen el marrón en primera persona. Y curiosamente, suelen ser los que menos dan el callo: narcisistas de manual, chantajistas emocionales y auténticos «panzistas», por usar el argot obrero.
Ayer nos obsequiaron con dos incidentes de apedreamiento. En uno de ellos, una pedrada casi le vuela la cabeza a una usuaria. ¡Qué casualidad que ambos ocurrieran en esos barrios donde la marihuana crece mejor que el césped y los clanes delictivos son los dueños de las calles! Y qué curiosa coincidencia que la época de corte y recolección venga siempre acompañada de lluvias de piedras... Un pequeño detalle que nuestros queridos políticos se esfuerzan cínicamente en negar.
En la asamblea, algunos iluminados aseguraban que el famoso «botón azul» funcionaba con normalidad. Pues bien, ayer se demostró de nuevo que es un mojón gordo. Pero, sobre todo, quedó patente que seguimos siendo el blanco fácil: seguimos sin ser considerados agentes de la autoridad, seguimos soportando los reiterados incumplimientos del alcalde, y la vida sigue exactamente igual de podrida que en 2016. Todo un éxito institucional.
Como decíamos al principio, mientras la pedrada se la lleve otro conductor, la sensibilidad colectiva brilla por su ausencia y al problema se le resta importancia. Total, como le ha tocado al de al lado... Pero hagamos un ejercicio de perspectiva, a ver si así se entiende: te toca a ti, el pedrusco te revienta la cabeza, pierdes el control del autobús y atropellas a un menor. ¿Lo vais pillando? Si huyes para salvar el pellejo: omisión de socorro, delito punible y directo al talego. Si te quedas, asumes el maravilloso riesgo de que los salvajes de la zona te despellejen vivo. ¿Qué, te sigue pareciendo poco importante si te toca la lotería a ti?
Se suponía que esta visión más generalista y solidaria era lo mínimo que se debería esperar de los sindicatos como entes sociales. Qué ironía. Desde la anterior etapa de Torreglosa —donde sin tanto circo, pero con presiones y negociaciones efectivas, logramos implantar el protocolo de desvíos en los primeros meses de 2014— no se ha movido un solo dedo en materia de seguridad. Hasta perdimos la opción de ser agentes de la autoridad, que se quedó en un brindis al sol. Pero, oye, los trabajadores en su infinita sabiduría decidieron que fueran otras mayorías las que llevaran el timón.
Así nos va, viviendo de las rentas de lo que conseguimos con ASC al frente. Los problemas de seguridad no solo siguen ahí, sino que han engordado. El Ayuntamiento (el de ahora y el de antes) sigue mirando al tendido, escupiendo promesas vacías que jamás cumple. La empresa, fiel a su línea, mantiene a su envidiable directiva de inútiles al mando. ¿Y nosotros, los trabajadores? Echamos el grito al cielo cuando nos llueven las piedras y, a la media hora, a otra cosa, mariposa. Mientras tanto, el resto de las organizaciones sindicales siguen en su burbuja: como sus afiliados no les aprietan las tuercas, para ellos el problema simplemente no existe.
Poco más... y nada menos. Tenía que decirse y, para no perder la costumbre, lo hemos tenido que decir los de siempre. ¿Que no sirve para nada? Pues a lo mejor. Pero, a diferencia de otros, dentro de nuestras obligaciones está la de dar la cara, informar y opinar. Las conclusiones, si lo crees oportuno, ya las sacas tú.
ANALISIS Y RESUMEN DE INTENCIONES
Este texto es un comunicado sindical que expone la grave situación de inseguridad física y jurídica a la que se enfrentan los conductores, dejando de manifiesto la inacción generalizada de las autoridades, la empresa y el propio colectivo.
Los puntos clave son:
Incidentes violentos y zonas conflictivas: Se exponen dos apedreamientos recientes a autobuses en barrios dominados por clanes delictivos, vinculando estos ataques con la época de recolección de marihuana, una realidad que los políticos intentan ocultar.
Fallos técnicos e institucionales: Se señala que el sistema de alerta y comunicación ("botón azul") es ineficaz, que los conductores siguen desprotegidos al no tener la figura legal de "agentes de la autoridad", y que el Ayuntamiento incumple sistemáticamente sus promesas de seguridad desde 2016 (de ambos colores politicos).
Dilema extremo para el trabajador: Se ilustra el grave riesgo de sufrir una pedrada en marcha, lo que podría derivar en un accidente (como un atropello) y poner al conductor en una situación límite: huir y enfrentar cargos por omisión de socorro, o quedarse y arriesgarse a un linchamiento.
Falta de solidaridad y apatía: Se pone de manifiesto el individualismo generalizado de la sociedad, que solo reacciona cuando el problema le afecta directamente, así como la ineficacia sindical.
Reivindicación de gestión (ASC): Recuerda que los últimos avances reales en materia de seguridad (el protocolo de desvíos de 2014) se lograron bajo el liderazgo de ASC, mientras que actualmente se vive de aquellas "rentas" frente a una directiva empresarial calificada como manifiestamente inútil
