La igualdad es una palabra solidaria según cómo se use… «todos iguales», en positivo, es lo que se te viene a la cabeza al leer la palabra; «todos iguales», dicho en negativo, es usar la palabra con tintes insolidarios, normalmente con fines oscuros.
En la Asamblea General pudimos observar cómo ausentes y
presentes jugaban al mal uso de la retórica… unos mandando mensajes
pretendiendo imponer, fieles a su ideología totalitaria, lo que se tiene o no
que preguntar o hablar en «Situación Actual» y otros mintiendo descaradamente
con tal de defender y cubrir la mala praxis de la empresa.
No, no se trata de haberle dado un repaso al ejecutor de los
mandatos de la dirección económica-financiera, pero es que al mentir
descaradamente genera el riesgo de ser desenmascarado por quienes tenemos
pruebas… Y, por más que respetemos a los compañeros de esa formación, no
podemos dejar que, por un garbanzo negro, la mentira y quien la usa como método
se instalen de nuevo en lo sindical… demasiado daño ha hecho ya… ¿Mentir para
defender a la empresa?… El mundo al revés… Ni siquiera lo concebimos en pro de
los trabajadores, así que de esa manera menos aún.
Por otra parte, tenemos que sacar otra conclusión: tener
posiciones o visiones diferentes e incluso mochilas del pasado no está reñido
con alcanzar acuerdos «de estado» en beneficio de los trabajadores. Los
compañeros al frente del Comité de Empresa lo han dejado claro… todos hemos
dejado atrás las cuitas y estamos remando en el mismo sentido y en beneficio de
los trabajadores.
El ejemplo más claro lo tenemos en el tema de «Plazas y
vacantes»: ambos sindicatos tenemos informes jurídicos que difieren y no por
ello significa una postura irreconciliable. La solución salomónica, en la que
no hay ni vencedores ni vencidos, ni listos ni torpes, pasa por trasladar a la
empresa e incluir en el convenio que ambos términos refieren la obligación de
alcanzar el contrato laboral indefinido y que este sea, a su vez, FIJO… razones
y derechos de la mano.
La igualdad, como veis, no está reñida con las diferentes
posturas siempre que el objetivo sea común… Los trabajadores pedisteis unidad…
y así lo hicimos antes del convenio buscando consenso y dejando atrás algunas
líneas rojas… Las estrategias electoralistas, justificadas sobre la base de
cuitas anteriores, dieron al traste con el frente común…
Hoy, limadas asperezas y trabajando desde la lealtad hacia
quienes la practican, creemos que es el punto de inflexión para que ni
mentirosos traidores ni intereses electoralistas sean usados por la empresa
para debilitar la lucha de los trabajadores… ASC mantendrá la política de mano
tendida a la mayoría elegida en las urnas, pero sin renunciar a luchar contra
quienes, al servicio desvergonzado de la empresa o de los políticos, usan el
movimiento sindical como antesala de sus intereses bastardos.