Dentro de las predicciones que realizamos —y por las que algunos que no quieren problemas nos llaman agoreros—, se encontraba el peligro que supone la irrupción del coche autónomo en la movilidad europea. Para eso aún queda, dicen; sin embargo, la realidad demuestra otra cosa. No es agorería, es ver lo que hay.
Para los más escépticos, la situación del transporte autónomo a nivel mundial y europeo (sin incluir el de la Cartuja) ya es una realidad tangible:
Madrid, España: Pruebas piloto en la Universidad Autónoma, Mercamadrid y la Casa de Campo.
Seúl, Corea del Sur: Primer servicio de autobús nocturno autónomo del mundo en líneas de alta demanda.
Singapur: Pionera global en pruebas e integración de movilidad autónoma en espacios públicos.
París, Francia: Trayectos experimentales en su región metropolitana.
Hamburgo, Alemania: Proyectos piloto de transporte público automatizado.
Estocolmo, Suecia: Minibuses autónomos en circuitos urbanos controlados.
A nivel comercial: Taxis autónomos operando en más de seis ciudades en EE. UU., más de 30 en China, y servicios experimentales de nivel 4 en Madrid, Tokio y Londres.
Tampoco podemos pasar por alto la falta de visión de quienes permitieron cambios sutiles en las bases de las convocatorias, sustituyendo el concepto de "plaza" por el de "vacante".
Haciendo un mínimo de interrelación, el concepto "plaza" es el que imprime el carácter de "fijo" a los contratos, mientras que la "vacante" le permite a la empresa mantener contratado al personal solo mientras organizativamente necesite cubrir ese hueco.
¿Qué ocurrirá si la irrupción del coche autónomo elimina la necesidad organizativa de esas vacantes? Lo más lógico es que la empresa recurra a EREs o ERTEs. Ante esto, se vislumbran tres escenarios:
A corto plazo: Podría reducirse el impacto si se aprueban las jubilaciones anticipadas o coeficientes reductores para carreras de más de 40 años, lo que retrasaría la amortización de puestos, aunque ralentizaría las nuevas contrataciones.
En el medio plazo: Cortar el crecimiento vegetativo. Al no existir compromiso de mantenimiento de plantilla, se amortizarían plazas de conductor por jubilación, dando tiempo a "educar" a los usuarios hacia el vehículo autónomo.
El escenario claro: Demonización de la plantilla de conductores y ensalzamiento del coche autónomo para justificar la amortización de dichas vacantes, que al no ser plazas fijas, facilitan el proceso.
Todo ello demuestra cómo la nomenclatura contractual y el avance del vehículo autónomo están estrechamente conectados...Ya veremos en que queda todo esto, pero lo mas seguro es que escuchemos,llegado el caso, !!!pues yo no me he enterado de nada!!!...a lo que alguno contestara tipo Camilo Jose Cela...pues se ha dicho y publicado mil veces...asi que !!!te jodes!!!