La asamblea General de esta semana da para un análisis bastante profundo de la situación actual del sindicalismo en Tussam.
La unidad de medida
de la actuación de un sindicato tiene que ser o debería de ser, la capacidad de
esto de conseguir los objetivos que proponen o que les marcan los trabajadores.
La coherencia nos dice que esos objetivos tienen que ser
ambiciosos, pero sin rozar siquiera la demagogia, así como especialmente
adaptados a la realidad. Todos tenemos un mundo ideal en la cabeza, el raciocino
nos pone los pies en el suelo respecto a la sociedad y el entorno en el que
vivimos.
Pero ¿Por qué son tan populares los discursos extremistas en
los tiempos que corren? Pues la respuesta no está solo en la estupidez mental
de quienes lo promueven, la respuesta está verdaderamente en quienes teniendo
la obligación han pretendido imponer dogmas de manera casi inmediata…a más
estupidez de quienes están al frente, mas radicalidad liderada por los
descerebrados…y un discurso más agradable para los cuatro tarados.
La vuelta a las asambleas con los sindicatos en la mesa ha
demostrado ser una de las recetas más efectivas…el jueves, la plantilla, freno
a los descerebrados, iletrados y demagogos…fue el patio compañeros…no la mesa
como ellos pretenden, quienes les mandaron a callar…porque ellos, eso del
respeto a las normas o a los que han elegido los trabajadores no les va muy
bien…
Decía un genio que: el voto es tan libre que nadie tiene derecho
a los votantes decirles, !!Pero qué coño habéis hechos!!!...y es
totalmente cierto por más que podemos pensar de lo erróneo del resultado según nuestro
punto de vista…¿un año de mandato?...bueno, obligaría a correr y las prisas no
son buenas…¿dos años de mandato?...buena opción si además lo completásemos con
la obligatoriedad de que el convenio se tenga que firmar antes de las FFPP del
segundo año de mandato…un mundo ideal.
Lamentablemente la ley esta establecida como lo está y los
cuatro años, junto con la maldición de la falta de memoria, no están siendo muy
efectivo para los intereses de los trabajadores…podríamos decir que, para
sortear la ley de alguna manera, debería
de existir un compromiso conjunto de todos los sindicatos para que los tiempos
fuesen esos que hemos dicho y si no se cumplen, pues todos los sindicalistas, gestión
y oposición, deberían dimitir y convocar nuevas elecciones.
Como veis, hacer propuestas sin demagogias y adaptadas la
ley no es complicado a poco que se conozca la ley y se discurra de manera meridianamente
razonable, la complicación está en que eso debería de ser mandatado por todos
los trabajadores a sus sindicatos y ejecutados sin rechistar…¿sabéis cómo se
llama creer que esa posibilidad puede ser real?...UTOPÍA…nosotros la firmamos,
pero como en el tema de grabar las reuniones las comisiones mixtas y de negociación,
todos dicen que están de acuerdo cuando estamos de asambleas y otra diferente
en el acta de las reuniones.
Es complicado seguir un camino en el que los trabajadores
mantengan un discurso único como pretenden imponer algunos que, además no es
sano socialmente, por eso hay que trabajar los puntos de encuentro que sean
efectivos para el conjunto de la plantilla, sin que los desencuentros sean el obstáculo
permanente y definitivo que evite acercamientos cuando la situación lo requiera…unidad
siempre que se pueda debería de ser el lema conjunto, aunque como lo anterior, tiene
demasiada carga utópica.
La asamblea marcó la diferencia entre los que nos preocupamos
por estar formados y permanentemente activos y esos otros que desde el más
absoluto desconocimiento y con cuatro parrafadas pretende ganarse el aplauso fácil
sin tener siquiera una alternativa creíble o al menos plantear una…iletrados y
flojos.
Tú, como trabajador has decidido en las urnas, la unidad de
medida debería de ser la marcada en el segundo párrafo de este texto, los últimos
tiempos no han demostrado que esa unidad de medida ha sido la elegida por los
trabajadores para baremar el voto…y a la vista de lo fácil que fue en las últimas
elecciones, han salido burdos imitadores auspiciados por la empresa para explorar
esa manera fácil de vender una moto sin ruedas…pero aun así, nos quedamos con
la frase del genio…con el resultado de esas decisiones, ASC tratara de ser el contrapeso para que el resultado para
los trabajadores sea el más beneficioso, sea apoyando a las mayorías elegidas,
sea a través de otras vías…pero nunca usando el engaño como estrategia o el “Sálvame
y la rumorología de portera” como base.