martes, 5 de mayo de 2026

LOS FRAUDES DE TUSSAM EN LOS CONTRATOS CUESTAN AL ERARIO PUBLICO MAS DE 30.000€

 Las canalladas se van pagando una a una con el tiempo, las de la empresa no son inmunes a esta máxima del karma.

Para no entrar en disquisiciones sindicales, pero tampoco pasar por alto las mismas, diremos que esto que vamos a exponer dimana de hechos ocurridos allá por 2019/2020, es decir, tomad perspectiva y analizad quienes formaban parte de las mayorías en esa fecha, aunque os ayudaremos publicando las actas.

Bien, pues resulta que la empresa, por aquellos entonces, usaba la contratacion por interinidad de manera fraudulenta, contratando y cesando bajo unos criterios unilaterales e inventados por la empresa, todo para sortear la ley y no tener que hacerlos indefinidos.

El resultado según extracto de la sentencia es este; “lo denunciado es fraude masivo en la contratación temporal y el carácter indefinido de la relación tiene por único fundamento la consideración común a todos los trabajadores de que sus idénticos contratos son fraudulentos por igual razón, por lo que sus ceses habrían de considerarse despidos improcedentes provocando la superación de los umbrales previstos en el artículo 51.1 ET”.

De todo ello y a nivel económico, al ser fallado como despido NULO, tenemos una repercusión aproximada en el erario público (además de el causado a los propios trabajadores) de las siguientes cantidades: 25.340€ de salarios + cotizaciones + 600€ + IVA de costas + los intereses de demora. es decir, mas de 30.000€ de todos los sevillanos.

Más allá de esto, algo de por sí bastante grave, tenemos que reseñar que vimos cómo en CMP se intentó de amañar y enmascarar esta situación hasta en dos ocasiones, vistiéndola de “estabilización del empleo”.

La primera en la que, como podéis ver si pincháis en estas líneas, no estábamos de acuerdo y advertíamos en el anexo de la posible ilegalidad y que fue aprobada con la que participaron de la empresa y el resto de sindicatos.

La segunda, aquí tenéis el acta, en la que se hacía lo lógico o legal y sobre la que evidentemente y por coherencia no podíamos más que estar de acuerdo al ser el paso jurídico que se tenía que haber dado y que se pretendió enmascarar, pero que claramente ya venía tarde y mal.

Esta maniobra barriobajera de la empresa, pretendiendo sortear la situación con ingeniería jurídica aplicada sobre algo inviable, como se ha visto en la sentencia, ya nos fue advertida previamente por nuestro gabinete jurídico entendiendo dicha ingeniería como estéril, al producirse después de cometer la ilegalidad.

Sobre la actuación sindical de aquellas mayorías, no vamos a comentar nada, pero terminamos con una reflexión dividida en varias preguntas:

¿Quién paga la cuenta de estos chanchullos?

¿No hay responsabilidad técnica, económica y política por este asunto?

¿Porque ha habido colaboración sindical en este asunto?

¿Por desconocimiento?

¿Podría ser intencionalidad?

Y por último: ¿Cómo se explica, la empresa o sus representantes, esto a una persona trabajadora que ha perdido más de 25.000€?

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